Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Se ha escrito un crimen...

Llevo bastante tiempo reclamándole a las "autoridades" correspondientes un 'Debate sobre el Estado de la Tapa', pero después de formar parte del jurado en la X edición del concurso provincial de Salamanca, creo que lo realmente necesario es un 15-M del pincho. Yo, como ciudadano, no me siento representado por más del 50 % de los candidatos que allí se presentaron y me niego a creer que los locales en los que se apueste por la creatividad se puedan contar con los dedos de los pies...

Se mire como se mire, no es normal que alguna de las propuestas fuera el resultado de "agitar una nevera de estudiante", volcarla sobre un plato y colocarle un "cherry degollado" y algo verde, porque, no nos engañemos y aceptemos que "lo Arguiñano" todavía vende. Propongo que en próximas ediciones se cree una nueva categoría; al pincho de oro y al de plata se le debería unir el "pincho de leopardo" para premiar la decoración más barroca/ kitsch y que al ganador le regalen los dvds del reality "Alaska y Mario".

En el jurado también se abrió una linea de debate sobre la cantidad y la calidad de la comida que se servía en el platos. Parece ser que por esa costumbre del "buen comer castellano", necesitamos que nuestros ojos se llenen antes que el propio estómago, y olvidamos que el concepto de pincho se basa en una preparación de un par de bocados para acompañar la bebida, algo que poco o nada tiene que ver con esas medias raciones que nos sirven algunas veces y que parecen sacadas de una boda gitana.

Retomando el tema de la innovación, Âżno creéis que estos concursos €“y la publicidad que llevan tras ellos- son una buena opción para proponer algo más arriesgado, para divertirse en la cocina, y para darse cuenta de si la clientela espera algo más de tu local? Quizá pueda tratarse de echarle valor, pero pensándolo bien, para presentar alguna de las tapas del concurso sí que les hizo falta valor....

También me declaro muy "poco fan" de que los nombres de los pinchos no aporten información sobre los ingredientes o elaboraciones; intentar atraer público poniéndole a la tapa el nombre de tu local es un arma de doble filo y en mi caso no funciona, aunque en honor a la verdad, lo que verdaderamente me saca de quicio es esa nueva costumbre de detallarlo todo con nombres kilométricos y en los que se especifica hasta la marca de calzoncillos del que pescó la merluza.

Dejemos atrás todos estos pinchos tipo "se ha escrito un crimen" -siempre empiezan y terminan igual, y hasta Angela Lansbury consigue descubrir al asesino- , aparquemos el modo talibán y demos las gracias a las tapas de calidad, imaginativas, con una presentación cuidada, sin excesos de grasa, fáciles de comer y que realmente son dignas candidatas de representar a la provincia en el certamen nacional; me declaro ferviente seguidor de todos los que han hecho una apuesta por la innovación en una ciudad donde cuesta tanto arriesgar y por eso os pido que valoréis ese trabajo y así que no tenéis excusa....

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