Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Playas, cerdos y diamantes....

Los artículos anteriores han servido para que algunos de vosotros penséis que soy un auténtico 'talibán' gastronómico, que no tengo manga ancha con las 'cosas del comer' y que mi rol de castigador incansable no se toma un respiro, ni tan siquiera en verano y con el Papa entre nosotros; pues estáis en lo cierto y hoy no va a ser menos, porque después de pasar la mitad de mis vacaciones 'espatarrado' en las playas de Cadiz, me ha dado por reflexionar sobre los 'atentados' gastronómicos que se cometen allí mismo, aprovechando la buena fe y el apetito insaciable de turistas, familiares y amigos.

Desde hace mucho nuestras playas se han convertido en auténticos mercadillos, donde comprar gafas de 'Dolce & Gabanna€Ś y la guarra de tu hermana', relojes 'de cuco' o pulseras hechas a mano -en algún lugar de Hong Kong-, está a la orden del día.

Los 'lobbies del comercio y del bebercio ilegal' vieron que allí había negocio y no tardaron en enviar hordas de neveras con ruedines, repletas de bebidas a mitad de precio que en el chiringuito , de las que tiran unos señores bastante mas feos que las camareras, porque eso también se paga€Ś

Lejos de parar ahí, esta 'costumbre' esta yendo a más y hoy en día es prácticamente imposible pasar 15 minutos, sin que alguien te despierte de tu 'letargo' a golpe de campanilla, para intentar venderte las maravillas gastronómicas de la zona (o para decirte que vas a salir en algún especial playas de Antena 3 / Cuatro).

Me declaro fan incondicional de personajes como 'El Camarón', que pesca el marisco, lo cuece y luego se acerca a las playas de 'Los Caños de Meca' para vendértelo con la misma gracia que frescura; eso es cultura encubierta, baja-alta restauración, picaresca gastronómica, pero de ahí a ver como la gente se arremolina -al más puro estilo vendedor de elixires en el oeste-, para comprar pasteles industriales, la cosa cambia y mucho. ÂżDe verdad puede llegar a apetecer comerse una napolitana a 40ºC, con las manos llenas de arena? ; se me acaba de picar una muela al volver a recordar la estampa....

Curioso también es el caso de los vendedores de mojitos, que se abren paso entre esas señoras que quedan en la playa para ir a andar -como si en una vida anterior hubiesen sido modelos de pasarela- o entre esos chicos de gimnasio que van paseando por la orilla, estilo 'rompo cocos con los sobacos'; Âżqué gracia tiene tomarte un mojito que han preparado 8 horas antes y cuyo aroma a hierbabuena ya ha pasado a mejor vida?

Aunque esto tampoco lo voy a criticar muy p'en alto', porque al lado de la mierda embotellada que se vende bajo la 'licencia' Bacardi mojito ( y similares) , parece que están preparados por el mismísimo Javier de las Muelas.

Pero el éxtasis gastronómico llega de la mano de esas señoras que se levantan a las 7 de la mañana para preparar 'beach-food'; una vez terminado de cocinar ese arsenal de comida con el que media playa acabaría 'panza arriba' sí o sí, empieza la labor de sus sacrificados esposos , que portarán estoicamente todo lo necesario para el uso y disfrute de la familia, como si de sherpas nepalies se tratasen .

Llegados a la playa vuelven a repartirse las tareas, y mientras el marido logra clavar las 3 sombrillas 'en batería', la cocinera en cuestión graba su particular capitulo de Benny Hill, corriendo detrás de sus hijos para que se coman un yogurt .

Y es ahí , cuando lo que debería ser un apacible día de playa, empieza a parecer una reunión de tupperwares ; los hay de todos los tamaños y colores y por momentos la señora en cuestión parece Jesús Vázquez abriendo cajas, sin saber que coño se va a encontrar en cada una...

Entre los 'must' de la comida playera, podemos encontrar la tortilla gorda como un Pikolín, los flamenquines que ya no bailan, la ensaladilla dándole un pico a su amiga la Salmonella, unos filetes a los que el adjetivo €œempanado€ no les podría venir mas 'al pelo', el salmorejo con el que posteriormente se mancharán el bañador a lo Lewinsky y una sandía cuyo tamaño será siempre directamente proporcional a la barriga de marido....

Y lo dejamos por hoy, porque suena una campanilla de fondo y me está apeteciendo comerme una milhojas de crema con su Sandevid para echarla para abajo; pero todos tranquilos, que ya lo arreglaré en septiembre con la Dukan...



PD: Gazpacho y Cilicio sigue en expansión y a partir de ahora me tendréis que aguantar también en formato videoblog. Nos embarcamos junto al Mercado Central en un nuevo proyecto, en el que todas las semanas me acercaré a sus instalaciones para tomarle el pulso, hablar con comerciantes y clientes y por supuesto cocinar con sus productos€Ś

No me perdáis ojo, porque os lo vais a pasar muy bien €Ś.. y como muestra un botón...... Ojo a la Promo... :D

Twitter: @DavidMonaguillo

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