Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

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Los políticos nos dicen por activa y por pasiva que hemos vivido en un limbo, en el que gastábamos más de lo que podíamos y eso, aun siendo mentira en muchísimos casos, parece que al menos en lo que a gastronomía se refiere, ya está calando en la sociedad. Por ello estos días se estrena simultáneamente en todos los blogs españoles “Habéis engordado por encima de vuestras posibilidades ”; película que, a buen seguro, el año que viene estará nominada a los premios BAFTA ya - de tanta tontería-.

Y es que me preocupa sobremanera ese rumbo hacia el Saber Vivir, que toman las bitácoras gastronómicas cuando pasa la Navidad. Todo suele comenzar de una forma muy sutil; algo así como “después de estos días de excesos, ya va apeteciendo comer sano” y, sin tiempo para reaccionar, te plantan una ensalada de brócoli, con vinagreta de sirope de arce y cola de caballo.

 

Llamadme raro, pero quizá sería más consecuente no poneros como El Piraña en esas bacanales y poder tener un invierno tranquilo, tomando guisos como la gente normal. Porque eso es lo que apetece y lo que pide el cuerpo con el frío.

 

El español siempre ha sido vividor, golfo, de pico fácil - y poco fino - y, en definitiva, disfrutón, pero hay momentos en los que hasta a mí me sorprendió la capacidad con la que algunos engullían sin medida ni control, hasta llegar incluso a temer por su vida.

 

De verdad que estas Navidades he estado a punto de llamar al Samur en varias ocasiones, al ver como las “betas” del roscón no solo empezaban 3 semanas antes, sino que tenían tantas actualizaciones, que una misma familia llegaba a comerse 5 unidades - tipo volante de camión -, hasta que el aprendiz de panadero quedaba satisfecho con el resultado final.

 

Así pues, aquellos roscones, trajeron estos lodos, o como diría Chiquito de la Calzada “Naciste después de los roscones, pecadorlll”; y por eso ahora tienes que mentalizarte e intentar que la gente siga visitando tu página de recetas, aunque publiques platos ramplones, aburridos, tristes y, tan monocromáticos, que por momentos llega a parecer que en la pantalla de tu ordenador están reponiendo Con las manos en la masa.

 

¿Tan difícil es comer bien, sano, variado y con un mínimo de imaginación? ¿Por qué la mayoría de la gente lo relaciona con lechuga – y sus réplicas modernacas - , potitos de verduras tan recocidas que pierden cualquier gracia, pechuga de pollo de friki de gimnasio y pescado al vapor de hospital?

 

¿Unas lentejas/alubias/garbanzos sin grasaza, una menestra/arroz/pasta con sus verduras aldentes y un ceviche de frutas acaso no lo son también? Háganselo mirar señores.

 

Pero no temáis, ya que todo los años pasa lo mismo y esta fiebre por lo sano no durarará eternamente. En un par de semanas todo el mundo volverá a rendirse a los encantos de la mantequilla, el chocolate, la croqueta y la tortilla de patata, porque hay un estudio – y si no me lo invento - que revela a estos “ingredientes” como los auténticos generadores de gastrotráfico web y porque, al fin y al cabo, uno disfruta comiendo, y hasta el verano queda mucho tiempo para poder adelgazar.

 

Otros estrenos en cartelera para este fin de semana:

 

La ensalada más oscura

Blancanieves y las 7 verduras

El chef, la receta para adelgazar

Los miserables (de Tom Whopper)

El Hobbit: Un pescado desgrasado

Crepúsculo: Amanecer, madrugar y correr

 

Amén

 

Twitter: @DavidMonaguillo

email: pecadosmonaguillo@gmail.com

Comentarios

www.elpedidohosteleria.com 16/01/2013 16:32 #1
jajajaja eres sabio monaguillo, algún día el personal se dará cuenta de las grandes verdades que predicas.

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