Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

“Al Capone y Al momento...”

Una de esas premisas que casi todo el mundo da por hecha en esto del “gastrotapeo” es el hecho de que estén elaboradas al momento; se supone que si estás pagando por un servicio de cierta categoría, una de las cosas que puedes exigir es que el pincho que te sirvan se prepare sólo cuando tu lo has pedido y que te llegue en un estado de “celebrity en la alfombra roja”, para que tu también puedas sentirte especial mientras la disfrutas.
Lo que para muchos puede resultar algo de sentido común, para otros empieza a escapársele de las manos, y me encuentro con amigos preguntándome como pueden llegarle unas bravas a los 5 minutos de haberlas pedido, cuando ellos al menos necesitan freírlas durante 12 para no tener la sensación de estar mordiendo los biceps de Ana Torroja; ¿ tienen freidoras testadas en el infierno? ¿lo hacen con lava volcánica? ¿Tiene la thermomix alguna función secreta? ¿Las fríen con el aliento de 20 hooligans respirando a la vez?

Esas mismas dudas se trasladan a un montón de platos más, así que hoy y sin que sirva de precedente no sólo me dedicaré al "jiji-jajá", sino que voy a intentar hacer de este “sermón“ algo cultural e incluso arriesgarme a que alguno pueda aprender pequeños trucos a la hora de tener preparados ciertos platos con antelación y no morir en el intento.

Hay pocas cosas que nos pongan tan “cachondos” como un cochinillo que nos llega a la mesa dorado, reluciente, morenos como Julio Iglesias o incluso a veces tratados con el filtro “Apu” de Instagram; pero ¿ustedes creen que todos los restaurantes –evidentemente algunos sí- están horneandolos día tras día como si no hubiese mañana? Pues siento decirles que los reyes magos son los padres y que en muchas ocasiones los cocineros suelen cubrirse las espaldas confitándolos lentamente hasta conseguir que estén tiernos pero sin dejar que la piel llegue a dorarse (en este momento incluso los puedes deshuesar y luego prensar) y una vez que ustedes lo piden, vuelven a hornearlo a tope para que la piel quede crujiente y vistosa…

Algo que también les resulta raro es que les sirvan un arroz en lo que Pilar Rubio se carga un programa de Televisión; pueden llegar a entender que el sofrito este hecho, que el caldo lo tengan hirviendo, ¿pero qué llegue en 10 minutos? ¿qué sea de verdad? ¿sin estar vaporizado por el dios SOS? Eso es muy difícil de asumir sin saber que desde hace ya unos años, se usa la técnica de cocerlo unos 7-8 minutos y luego estirarlo en una bandeja bien fría para cortarle rápidamente la cocción; de esa forma en el momento que queramos “rematarlo” sólo tendremos que volver a hervirlo el tiempo restante hasta que esté en su punto...

Otro de esos “estigmas” que aparecen de vez en cuando en las mejores cocinas es esa patata casera y bien frita –aunque parezca mentira aún existe- , que llegará a la mesa terrible a la par que gratamente “irregular”, cremosa por dentro, crujiente por fuera, en un tiempo récord y sin necesidad de que una legión de abuelas estén supervisando su elaboración; pues sepan ustedes que para conseguir esos resultados, en muchas ocasiones son confitadas lentamente en aceite hasta que estén casi tiernas y sólo cuando las necesitan, le pegan el golpe de fritura fuerte hasta que doren. Si lo hacéis así, además de tener el trabajo adelantando os asegurareis una patata con la que os sacarán de casa a hombros, aunque la parte negativa es que sobre vosotros caerá la maldición de no poder volver a comer una de esas esponjas de aceite que algunos tienen los huevos toreros de servir en sus locales (esto no será extrapolable a las del buffet libre por 5 €, no seamos tan estúpidos como para quejarnos de que algo no está bueno en este tipo de establecimientos y como decía Gila... “si no sabes aguantar una broma vete del pueblo” ).

Ahora que estamos en invierno y apetecen guisos de los de siempre, ¿hay algo mejor que preparar cualquier receta de casquería en salsa, autoengañarnos pensando que estamos haciendo poca cantidad –para asegurarnos que va sobrar- y mezclar esos restos –ya bien asentados, reposados y tomados- con unas patatas, un arroz o con un bote de una buena conserva de garbanzos o judías, para hacernos un platazo de toma pan y moja... y al momento?? #benditassobras

Otro día si os parece seguiremos desgranando estos pequeños trucos, para hacer vuestras vidas más placenteras, y por cierto, si os venden lo que sea como elaborado al momento, no os conforméis con algo que no sea eso y con menos de lo que vosotros pudiérais hacer en vuestras casas sin ser profesionales...

Twitter: @DavidMonaguillo
pecadosmonaguillo

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