Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

1, dos y 3, pluma palillero y papel

El problema de €œsalir€ los viernes es que llego tarde a muchas noticias y dar un enfoque nuevo a lo que ha pasado durante la semana se antoja complicado para cabezas como la mía; por eso sólo me queda recurrir a lo fácil, al sarcasmo puro y duro, al de perdidos al río y al €œdefensor de La Noria el último...€

En este caso pretendía hablar de esa guía roja que muchos siguen considerando el abc de los templos gastronómicos, esa misma que algunos ponen a los pies de los caballos para luego llenarse la boca cada vez que pisan alguno de los restaurantes que allí se recogen, esa misma que provoca una repulsa casi unánime cuando año tras año se descojona de la gastronomía española, para que luego poco a poco, a todos se les vaya pasando la indignación y como si del Festival de Eurovisión se tratara, vuelvan a esperar la siguiente edición por si se lo hubiesen pensado mejor...

Creo que no hace falta llevar décadas metido entre fogones para darse cuenta de que la credibilidad que te puede aportar una guía que mide por diferente rasero en cada país, que nadie sabe a ciencia cierta que criterios usa, cuyos inspectores en teoría nadie conoce, pero que con un par de Gin Tonics alguno €œelegidos€ se jactan de tutear y que usaba como imagen un "Falete Neumático", al que últimamente le han metido el filtro €œDukan€ del Photoshop para darle un aspecto más amable, sano y servicial -haciendo de él un cruce entre Casper y muñeca hinchable siempre dispuesta-, está más que en entredicho.

Es totalmente comprensible que cuando uno trabaja de cara al público quiera recibir palmaditas en la espalda y ver que echar 16 horas al día entre fogones tiene su recompensa en forma de estrella, con el consiguiente apoyo económico que ello solía llevar detrás, porque el mero hecho de ser poseedor de una te garantizaba el comedor lleno durante buena parte de los servicios; pero hoy en día y con la época de vacas flacas que estamos viviendo, asistimos al desolador panorama de ver como algunos se ven obligados a rebajar considerablemente el precio y hacer menús de €œsupernovas€, a ofertarse en páginas con cupones descuento e incluso a tener que cerrar o traspasar su negocio; y es entonces cuando a algunos nos da por pensar si el esfuerzo y el dinero invertidos, si los gestos de cara a la galería que hacen algunos locales y si el mero hecho de subir el precio del menú por aparecer en la guía son más rentables que ver salir a tu cliente cachondo como un mandril y que éste sea el que su vez recomiende tu local a sus contactos...

También podríamos hablar de las expectativas creadas por el mero hecho de aparecer reseñados y que aunque en la mayoría de los casos se cumplen -porque yo también soy de los que piensa que faltan algunos, y quiero pensar que los que aparecen han hecho méritos suficientes para estar ahí-, otras veces dan lugar a decepciones, cuando €œabres tu hamburguesa y lo que allí encuentras, no es exactamente lo mismo que viste en la foto...€

Afortunadamente creo que cada día son más los cocineros que apuestan por la sensatez, por la honestidad con sus clientes y por no obsesionarse con aparecer en diez líneas de una guía que durante mucho tiempo ha sido €œel Faro de Alejandría€, pero que con sus malas artes está condenándose a si misma a apagarse lentamente, para dejar paso a sistemas en los que la gente de a pie tendrá algo mas que decir...

//** Sonando de fondo Mari Trini €“ Una estrella en mi jardín

Twitter: @DavidMonaguillo
pecadosmonaguillo@gmail.com

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