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Garrido is not Spain

Fernando Rodríguez
Blog de Fernando Rodríguez

Sin anestesia

Era más divertido cuando los malos tenían pinta de buenos y cuando en los mercados solo se compraban salchichas y vino blanco. Leo la prensa y espero, pelín ansioso, a ser intervenido. Lo fui, un año hace ya por estas fechas, y al menos se me administró una buena dosis de anestesia. Me tumbaron, me preguntaron, para disimular, que de qué equipo era y me quedé en la A, con lo que de ofensiva fue la duda. Al despertar, ni siquiera dolor, sólo flojera, cuelgue, incluso flores volando llegué a ver. Pedí la segunda, no digo más.

La intervención de ahora viene sin calmante adherido, solo acompañada de presagios de malísimo agüero. Más dolorosa que la quirúrgica promete ser. Vendrán los hombres de negro, -¿por qué no mujeres?-, ahora en cuatro dimensiones, y se dedicarán a gobernar haciéndonos la vida más complicada. De un plumazo lo que sudó mi padre se irá por el desagüe. Estado de malestar en tres palabras. Puestos a elegir, mejor así que por persona interpuesta. Al menos de esta forma, el gobernante de turno, trivial, se ahorrará toneladas métricas de vergüenza en digos y diegos constantes. Ya podrán decir palabras prohibidas: antes crisis, rescate ahora. Cri-sis. Res-ca-te. Y luego, puestos a pedir, unas elecciones a la griega. Por favor, sí. Que me digan lo que tengo que votar, que, como soy un poco tonto, no lo sé. ¿Me penalizarán por votar en blanco de por vida? Al tiempo.

Hacen todo esto para tranquilizar a los mercados. Y lo dicen, que es lo peor. No te creas tú que se andan con mentirijillas, por otra parte, ya casi agotadas. Y a mí, que me zurzan. Qué bueno ser el señor mercado. Me lo imagino. Repantingado en su loft de la City londinense, contando el dinero que gana cada segundo que a nosotros nos amarga y con entradas para ver todo lo que quiera en los Juegos. Le envidio, casi más por lo segundo que por lo primero. Pero es su trabajo. Unos cardan la lana y los otros venden el jersey. Decidimos dejarle vivir y se lo tomó a la tremenda. Cuando pudimos, supongo que con Felipe II o por ahí, no le hicimos frente y ahora será él quien determine cuando seremos lo suficientemente pobres como para dejar de apretar. Ricos entre los pobres, pero pobres al fin y al cabo. Dios y los mercados aprietan pero solo Él, dicen, no ahoga.

Cuentan, y se ponen muy solemnes al hacerlo, que esto es una batalla contra el euro. La Tercera Guerra Mundial será monetaria. Simples excusas para sacar la mayor tajada posible. Nosotros, con el indigno y olvidado redondeo, sí tuvimos razones para pelear contra la moneda desmedida. Pero no lo hicimos. Estábamos a otras cosas, comprándonos terceras residencias con sueldos de peón de la construcción, por poner el ejemplo más cercano. Desde que el mundo es mundo, y sospecho que antes, el dinero siempre dirigió. Lo de mandar, muy distinto, se lo dejaron a los títeres. Ahora, y sospecho que por un tiempo, han decidido cerrar el instalache. “Por liquidación” pone en el cartel. ¿Quién se apunta a romper el cristal esta noche mismo?

DESAPUNTES

- Nos siguen provocando: Ahora sabemos que el insigne José Blanco firmó un acuerdo por el que se pagaron 190.000 euros para hacer un retrato del no menos insigne Francisco Álvarez Cascos. La información, sin ir más lejos, aquí: La indignación, por allí, más o menos.

- Los más buscados: Se buscan vivos y, a poder ser, todavía forrados.






- Sencillamente imprescindible: Me hubiera gustado elaborar a mí este completísimo recorrido sociocultural por mi barrio, pero se me han adelantado y lo están bordando. Enhorabuena a los premiados.

- Va por Pablo: Soy de Garrido, pero no tonto. Me alegro infinito por el ascenso del Real Valladolid a Primera División. Muchísimo, sobre todo, por toda una familia blanquivioleta que lo está pasando muy mal. Será un sueño y al despertar estaremos celebrándolo todos juntos. #animopablo.

- Solo para atléticos: Pregunta retórica: ¿Cuántas veces es mejor Juanfran que Arbeloa?


CONTRA LA PARED





Las calles de mi barrio, cual postmoderno zoo, exhiben representaciones de animales mitológicos. El perrocerdo de la imagen domina, majestuoso, el muestrario.

MÚSICA PARA LLEVARSE A UNA ISLA DESIERTA… O A CASTELLÓN



Probablemente la primera canción en otro idioma que yo escuché en mi vida fuera ésta. Ventajas de tener un hermano mayor. The Alan Parsons Project inunda mis primeros recuerdos musicales. Rock progresivo me entero ahora que hacían. ¿Qué más da? Escucho de nuevo, tras décadas sin hacerlo, este inmortal “Don’t answer me” y huelo a aquellas teclas cuasicomestibles del Spectrum 48. Conexión de sentidos.


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