Fernando rodriguez original original

Garrido is not Spain

Fernando Rodríguez
Blog de Fernando Rodríguez

A que me tiro

Ahí estaba yo también como un tonto viendo al señor ese que se subió tan alto para tirarse luego. Pensaba en la cantidad de gente que me gustaría ver en esa misma situación, pero sin paracaídas ni nada, y me caí mal. Tirar vs. caer, dicotomía charrísima por antonomasia. ¡Ay que me caes! se oye cada tres por dos en el Garrido superficial. En el profundo, caes se transforma en cais para alegre solaz de nativos y ensimismada perplejidad de asimilados y visitantes. Dos horas y media llevaba viendo la tele prácticamente sin parpadear cuando, de pura claustrofobia, tuve que abrir la puerta del balcón para respirar aire; lo de puro llegaría después. ¡A que lo cais! escuché. Cerré. Antes asfixiado que vulgar.

No me gusta el Red Bull. Lo tomé solo una vez y tuve la misma sensación que la primera ocasión en la que tomas cocaína, heroína, anfetaminas o crack, o sea, completamente desconocida.

Experimenté un yoquéséquéséyo que no me gustó casi nada. Como si entrara en mi cuerpo algo más que un liquidillo inocente. Esperaba, como poco, que me salieran unas alas, pero nada de nada. Luego probé con unas compresas del Día pero ni siquiera supe dónde ponérmelas exactamente. Me sucede que cuanto más veo el logo de Red Bull, más me gusta la Coca Cola. Por eso de la Fórmula 1, los resúmenes y poco más. Imagínense las Coca Colas que me pude beber el otro domingo viendo al amigo Félix llegando al cielo y haciéndome solo un favor. Tres días después, solo soy capaz de pegar el ojo izquierdo. El derecho lo tengo vago.

A mí también se me hizo un nudo en la garganta cuando el austriaco volador dijo algo así como “A mí el pelotón, Sabino, que los arrollo”, en perfecto inglés de Insbruck. Yo también pensaba: Ahora va y dice que no, que se le ha hecho tarde, que tiene jaqueca o que ha quedado con los amigos para echar una partida de dardos. Vaya show volverle a bajar del globito. Metro a metro, golpe a golpe.

Cuando su cuerpo inerte comenzó a dar vueltas a una distancia aproximada del suelo como desde Alba hasta aquí, di dos vueltas de campana en mi propio sofá y el cocido amenazó con salir justo por el mismo lugar por el que había entrado. Confieso, eso sí, que dormité en algún momento de la inacabable subida. En febril duermevela andaba cuando abrí el ojo, el izquierdo por supuesto, y creí estar ante un documental de la cría de medusas en el gigantesco acuario del Monterrey californiano. Era, sin embargo, el globo visto desde lejos. Cuando hincó la rodilla en el suelo firme de Nuevo México, dónde si no se pueden organizar asuntos de este tenor, la hinqué yo también pero a mí, como a él, tampoco casi nadie me pudo ni oír ni aplaudir.

A mí también se me ocurría una particular versión española pero ya estaba el genial Javier Cansado para hacerla con brik de Biofrutas Pascual incorporado.

En España el brutal espectáculo de Baumgartner se pudo ver por Teledeporte. ¿Desde cuándo tirarse desde la nosequesfera es deporte? De exhibición, si acaso. Cuando acabó la interminable conexión, exhausto e hiperventilado, salí a la calle en busca del respaldo popular, que no hallé en demasía todo sea dicho de paso. Un tipo bien parecido, bien parecido a otro que resultó ser su hermano gemelo, se preguntaba el porqué. ¿Por qué sube para luego tirarse? ¿Por qué subir? ¿Por qué tirarse? ¿Por qué marcar un gol? ¿Por qué correr? ¿Por qué vivir? En fin…

DESAPUNTES

- Más se perdió en Cuba: A partir del próximo enero, los cubanos podrán ser, más o menos, ciudadanos del mundo. A falta de pan, regulares son las tortas. Los pacientes habitantes de la isla podrán salir de ella, más o menos, insisto de nuevo en el más o menos, cuando quieran. Se quedará vacía.

- Ya me gustaría haberlo escrito a mí: José Luis Vadillo: “Fran y Cayetano (Rivera Ordóñez): No siempre se van los mejores”. Amén.

- ¡No es lo mismo!: A Cameron no le ha quedado más remedio que tragar y los escoceses votarán a favor o en contra de su independencia en 2014. Dicen que saldrá que no. Mis recuerdos de Escocia permanecen en el lado más amable de mi disco duro. Lo más salvaje de la agreste Gran Bretaña. Wallace, Knopfler, Fraser, Cunningham, Bennett, Connery… apellidos ligados a mi adolescencia inacabada. Dicen por aquí que el asunto catalán en nada se parece al escocés. En nada, en nada…

- Sólo para atléticos: Insisto en mi idea de que Fernando Torres no es un jugador como el común de los futbolistas mortales. Sus palabras a @LuMartinBCN en El País me reafirman, y algunas de sus fotos, emocionan.


CONTRA LA PARED

Sí, sí. Pone eso y está ahí. Que yo lo vi. En el lugar exacto y en el momento adecuado.

MÚSICA PARA LLEVARSE A UNA ISLA DESIERTA… O A CASTELLÓN

 


 


Probablemente, los más grandes de toda la historia. Qué difícil es hacer cada vez mejor lo de siempre. Este “Doom and Gloom” es un adelanto del que será su nuevo disco. Simplemente, los Rolling.

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