Silueta original

Escuela de hegemonía

Estefanía Rodero

En Salamanca PODEMOS

 

Hace unos meses me preguntó un periodista qué podía aportar Podemos a nuestra provincia, en qué podría notarse en nuestra salmantina vida cotidiana el hecho de apostar por un cambio. Recuerdo la pregunta de vez en cuando, sabiendo que la política es concreta, mece los cuerpos y anda entre pucheros.

 

Ante nosotros, nuestros parados salmantinos, nuestras familias sin ningún tipo de ingreso, nuestros precarios siempre al borde de una maleta, nuestros exiliados económicos pidiendo regresar, nuestros ganaderos en pie de guerra, nuestros pueblos condenados a ciudadanía de segunda, nuestros alcaldes enfadados por una Ley de Reforma Local que no satisface a nadie, nuestros trabajadores públicos en las calles a golpe de mareas cansados de recortes, nuestro Campo Charro llorándose a sí mismo en la violencia de una mina mortal, nuestras cuidadoras agotadas de llevar sobre sus hombros los recortes y retrasos en la Ley de Dependencia. Nuestra tierra que merece que se la tome en serio y se actúe de inmediato ante una situación de extrema gravedad.

 

En Salamanca y para Salamanca, Podemos se hace concreto y atiende a las necesidades más urgentes de nuestra provincia.

 

No sólo pedimos el cumplimiento del artículo 41 de la Constitución en el que se habla de las políticas orientadas al empleo, sino que dotamos de financiación la garantía a la protección de este derecho, con un compromiso de política fiscal expansiva que invierta alrededor de 25.000 millones de euros al año durante la próxima legislatura y garantice al menos, por puro rescate ciudadano, el nivel de ocupación previo a la crisis.

 

Planteamos también, ante la necesidad de implementar un rescate ciudadano que ponga en el centro la garantía a la vida digna de todos los salmantinos, la puesta en marcha de una renta mínima garantizada, que tendría un coste de 15.000 millones al año, un 1.5 % del PIB y afectaría a unos 7,8 millones de personas en nuestro país.

 

Pero lo más importante es devolver los valores al centro de la política, hacerlos valer y brillar con la seriedad que Salamanca merece: prohibir las puertas giratorias y endurecer las incompatibilidades de cargos públicos que tanto han tenido que ver con el amordazamiento de los medios de comunicación en nuestra provincia. Desarrollar de una vez por todas en nuestro país una fiscalidad progresiva que ponga fin a la vergüenza de que una SICAV pague el 1% de impuestos frente al 15% de lo que pagaría una pescadería en nuestro barrio San José. Defender con uñas y dientes una sanidad universal, independiente de la condición laboral o situación administrativa, que proteja especialmente a la gente de nuestros pueblos y garantice el envejecimiento digno y protegido que merecen nuestros mayores. Que la jubilación vuelva a los 65 años y que se indexen las pensiones al IPC. Que nuestros autónomos y pequeños comerciantes desde Prosperidad a Buenos Aires, de Vistahermosa a Tejares paguen sus cuotas en función de lo que ingresan y no les asfixie nadie. Que la inversión en I+D+i sea un eje clave para la provincia de Salamanca y alcance a nivel estatal el 2% del PIB. Que el dinero público nacido del sudor de la frente de la gente de mi tierra no acabe en manos de banqueros sin escrúpulos sino al servicio de nuestro futuro común a través de la inversión de 13.700 millones de euros para educación pública, con plazas escolares gratuitas y de proximidad.

 

En Salamanca Podemos recuerda mucho a aquellas abuelas nuestras que besaban el pan y defendían a golpe de cabeza bien alta y dignidad el derecho al bienestar de los suyos. Se trata de devolver al centro lo que importa para recuperar nuestro país sabiendo que hablamos de nuestra gente salmantina y su vida cotidiana.

 

Comentarios

mar salamanca 23/11/2015 21:38 #1
Yo quiero una salamanca asi.Claro que se puede. No perdais nunca la ilusion animo

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: