E blazquez 80x111 original

EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

ZAPATOS ALADOS

El zapato es un personaje esencial en el arte, en la cultura.

 

El zapato de cristal, con lágrimas de Eros, cambió la vida de Cenicienta para determinar el futuro de las damas. El zapato transformador forma parte del depósito de sueños desde la infancia-adolescencia.

 

 

Cada Zapato, como una escultura, como obra de arte, fue ampliando su protagonismo. En los años veinte, se estimula el impulso del zapato con tacón, revitalizador elemento que, en su inicio, contó con algunos apoyos, se unieron algunas feministas al considerar que podía ayudar en la independencia de la mujer.

 

La Publicidad ha ido utilizando el zapato como espejo de la personalidad, para  revela el carácter; llegarán los años 50 para imponer el zapato en la vida, con novedades y con la navaja que eleva.

 

 

En paralelo, los creadores incorporaron sarcasmo para ironizar sobre el calzado femenino. En Chema Madoz, el zapato con utensilios juegan con la mirada, entre asociaciones ilícitas y descontextualización, el zapato se convierte en reino vegetal para crear un objeto poetizado, con savia, capaz de germinar y elevar.

 

Entre el humor y el dolor, el zapato convertido en pistola, con tacón revolver, marca el duelo del útero que, en la película “Tacones lejanos” de Almodóvar, expresa presencia y ausencia; la referencia onomatopéyica del tacón expone un sonido contrario al sonajero.

 

 

El zapato giratorio y el zapato de tacón de aguja, como navajas visualizadas en el comic, llevan al Zapato-torre de Babel, un ejercicio de diseño y de arquitectura une al zapatero con el diseñador para mostrar la impaciencia del amor en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”.

 

El Zapato oculta la personalidad, intensifica el misterio.

 

Las heroínas que, desde códigos de poder ocasionales, construyen un objeto agresivo y ascendente, a su vez, admiten lo vulnerable del zapato. Esta dicotomía entre lo vulnerable y  lo potencial se pudo ver en la película “Armas de Mujer”.

 

 

Ellas juegan con el calzado, la fantasía aumenta el complejo entramado que se inicia en las cortes de la Edad Media. Unos 34 centímetros de altura tenían las plataformas de las Damas nobles del Renacimiento y del Barroco, los lujosos vestidos eran largos para elevar en el retrato a solemne y elegante mujer poderosa, digna y bella, inalcanzable y próxima.

 

Los píes como símbolo de poder en la oficina y en el gran sueño; con zapatillas rojas se puede viajar al más allá, siempre caminando y bailando sobre caminos amarillos.

 

Algunas actrices y modelos - Marilyn es un emblema -, proyectaron desde los medios la exaltación de la belleza; desde los zapatos elevados,  Liz Taylor o  Sofía Loren promocionaron y dieron notoriedad al zapato, intercalan su significación con una visión de cambio; por su poder, que puede animar y seducir, amplían su significación y su función como mero accesorio.

 

 

Zapatos fabulosos y de fábula, de Samanta, Carrie y de Cenicienta. Las  protagonistas de “Sexo en Nueva York”  hablan y muestran sus zapatos acompañando a los diálogos rompedores; pensamiento moderno y moda llevan a la exaltación del calzado guardado en la caja-cofre, como tesoro, el armario es el altar al que se rinde culto. Samantha une calzado y sexo, Carrie eleva el sentido poético de cada zapato amado. Sarah Jessica Parker, glamurosa potencial, incorpora un significado amplio al calzado de fábula.

 

 

Los grandes diseñadores de zapatos como Manolo Blahnik, Christian Louboutin, Pierre Hardy, Walter Steiger, la firma Ferragamo, están aportando una visión mágica del universo femenino desde el poetizado calzado.

El pie como símbolo de intimidad, convertido en objeto fetichista en la obra de Buñuel, lleva a las visiones de Eros. El Zapato blanco se transforma en copa y gruta, en objeto oscuro de Deseo.

 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: