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EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

Juan Francisco Viruega, desde el foco escenoplástico

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JuanFran Viruega, director de cine y docente, generador de un lenguaje simbólico en la pantalla, convertida en lienzo y en papiro en sus películas y en su cuerpo teórico, narrado en su tesis doctoral, un manuscrito humanista, incunable esencial para valorar la Belleza elevada en el cine interdisciplinar, obra de arte total integradora del telón antropológico que, estructurado por el imaginario de la Iconografía y de la Iconología, muestra los paisajes del alma de JuanFran, paisajes manchados por los colores del arte veneciano.

 

1) ¿Cómo valora sus creaciones?

Creo que mis tres cortometrajes, “Estocolmo” (2010), “Postales desde la luna” (2012) y “Solsticio” (2013) se caracterizan por la búsqueda de un lenguaje críptico, siempre acorde a la historia que necesito contar.

 

Me gusta apelar al imaginario colectivo y cultural del espectador, plantearle un juego de desciframiento a través de imágenes iconográficas y alegóricas que activen su inteligencia emocional. No me interesan las narraciones que explicitan toda la información, sino estructurar una historia que encierre diversos niveles de lectura a través de la imagen y del sonido. Además, creo que este tipo de obras, pese a su complejidad, son las que mejor soportan el paso del tiempo. Si lo piensas bien, cuando echamos un vistazo a películas que en su día no reunieron completamente a la crítica y al público por su complejidad, en la actualidad están consideradas como obras de culto, y son analizadas de forma recurrente en seminarios, universidades, etc.

 

Es lo que ocurre con el cine español metafórico del tardofranquismo o de la transición; las películas de Armiñán, Erice, Saura, Franco, Borau o Gutiérrez Aragón. O con cineastas cuyas obras nunca se agotan, como Welles, Hitchcock, Antonioni, Bergman, Visconti,  Dreyer, Tarkovski, Kieslowski o Angelopoulos. Son mis directores de cabecera. Sus obras envejecen mucho mejor que los mainstream, que acusan la influencia de las modas que imperaban en su época.

 

 

Creo que en la actualidad este tipo de cine goza de buena salud con Aronofsky, Haneke, Malick, Reygadas o Villeneuve. Por supuesto, no puedes pretender que el 100% del público conecte con tu historia y con tu forma de contarla. Hay ciertas corrientes artísticas con las que a mí mismo me resulta difícil empatizar, como el arte bizantino o las segundas vanguardias. Cada uno tiene sus inquietudes y sus intereses, porque cada individuo desarrolla una sensibilidad particular a lo largo de su vida.

 

Creo que el cometido del creador es ser honesto con su visión particular del mundo e intentar transmitir esa mirada a través de historias que conozca bien, o de temas desconocidos a los que nos vemos abocados a explorar. Lo que nos mantiene vivos es nuestra curiosidad por aprehender la realidad. Y lo importante es no traicionarse a uno mismo, no intentar vestirnos de lo que no somos. Cuesta mucho ser originales en esta época de postmodernidad, en la que vivimos condicionados por una multiplicidad de imágenes. Por eso es importante evadirnos y buscar la simplicidad, analizarnos a nosotros mismos y a nuestro modo de interpretar el mundo para contribuir con nuestro granito de arena.

 

2) En la actualidad trabaja en TAI. ¿Qué destacaría de la Escuela?

La Escuela de Artes y Espectáculos TAI tiene una tradición de más de cuarenta años, por lo que en la actualidad es el centro más longevo de enseñanza cinematográfica en España. Pero su particularidad más atractiva es la interrelación entre todas las artes, pues conviven alumnos de Artes escénicas, Bellas Artes, Fotografía, Música y Cinematografía. Además, desde hace cuatro años se convirtió en Escuela Universitaria adscrita a la Rey Juan Carlos, con la implantación de los Grados Oficiales.

 

Estas titulaciones han sido definitivas para el liderazgo de la escuela, pues ofrecen la posibilidad de estudiar una carrera universitaria oficial con una formación eminentemente cinematográfica, a diferencia de Comunicación Audiovisual –que es más general- o de otras titulaciones propias. Como director de titulación del Grado de Cinematografía y de los Estudios Superiores de Cine y TV, creo el profesorado es uno de los pilares fundamentales; los alumnos destacan especialmente la calidad de la docencia, con profesionales en activo tanto en el sector audiovisual como en el campo de la investigación.

 

 

A ello se suman las clases magistrales de profesionales invitados, que aportan su visión acerca del cine actual. Este curso arrancamos con David Fincher, y ya han pasado otros como Laurent Cantet, Alberto Rodríguez, Robert Guédiguian, Manuel Martín Cuenca, etc.  También hay que destacar el engranaje y el trabajo incansable de todo el staff del centro, desde los coordinadores académicos hasta el Dpto. de Comunicación, que optimizan el máximo rendimiento de la escuela y su posicionamiento líder en el sector académico. Y por supuesto el apoyo de la Dirección, que desde sus inicios apostaron por una enseñanza a favor del trabajo en equipo y del compañerismo, desechando las rivalidades que yo mismo he sufrido en otras escuelas de cine. Creo que la clave de esta política se debe a que siempre ha sido una empresa familiar que ha arriesgado para mejorar la escuela. 

 

3) Como especialista en Estética cinematográfica, ¿puedes darnos una visión del cine español actual?

 

Últimamente percibo tanto pesimismo –pese a las buenas cifras cosechadas en taquilla durante el año 2014-, que prefiero ser constructivo y quedarme con los aciertos. Creo que el cine español ha vivido en una permanente crisis industrial desde sus primeros años de vida. Lo importante es que trabajemos entre todos para compensarlo con obras de calidad. Aún así, creo que el gremio del cine español resulta demasiado endogámico en ocasiones, y que debería hacerse algo de autocrítica para mejorar.

 

Por ejemplo, creo que habría que implantar definitivamente la figura del diseñador de producción, un responsable que vele por la unidad artística de la obra durante todas las fases de creación; una figura que resulta imprescindible en la industria norteamericana y que ha dado tan buenos resultados en España con Luis Megino, Emiliano Piedra o Elías Querejeta. También, desde mi humilde opinión, creo que no habría que politizar tanto el cine de nuestro país. Algunas personalidades que se autodenominan “intelectuales” y se muestran solidarios con las injusticias sociales, han perjudicado mucho la imagen de nuestro cine, sobre todo en lo referente a la relación con el público, que sigue siendo la gran asignatura pendiente del cine español.

 

Por supuesto defiendo la libertad de expresión, pero algunas personas han aprovechado la relevancia de su voz para opinar taxativamente sobre cuestiones que no conocen a la perfección, sin pensar en el daño colateral que podían estar haciendo a la profesión. Y hay muchos oficios ligados al cine, desde los constructores de decorados hasta los maquilladores, que no tienen culpa de los excesos de soberbia de otros, que casi siempre están instalados en una situación económica desahogada.

 

Aún así, en cada generación surgen nuevos cineastas que defienden el cine español con obras maravillosas. Su voz y su mirada están canalizadas a través del trabajo y de la expresión artística, que es en lo que yo creo. Todo lo demás es accesorio, y casi siempre, desacertado. Si lo piensas bien, los grandes creadores siempre se mantienen en el anonimato. Dejan que sus obras hablen por ellos. En los años sesenta y setenta, los cineastas tenían que burlar la censura haciendo malabares con propuestas inteligentes, pero siempre desde el respeto.

 

 

En los años ochenta y noventa, la regeneración con los cineastas vascos, que irrumpieron con creaciones formales más arriesgadas. Creo que fue el inicio de un esplendor visual en el cine español –que en la década anterior se había acomodado en la adaptación literaria-, con las películas de Medem, Bajo-Ulloa, Almodóvar, Coixet, Armendáriz, Díaz Yanes, Bollaín, De la Iglesia, etc. Y en paralelo, con el estudio y el análisis de estos nuevos lenguajes en el campo de la investigación.

 

El cine español actual tiene una estructura que da cabida a todo tipo de obras, comerciales y minoritarias, independientes o “de autor” –habría que revisar este concepto-; sin embargo, y aunque haya cineastas que pretendan contar sus historias al margen de la industria, no podemos olvidar que para materializarlas necesitan a todo un equipo de técnicos cualificados que merecen dignificar su trabajo. Digo esto porque últimamente hay una tendencia a enaltecer el formato low cost a toda costa. Yo he llegado a oír: “O ruedo sin/con poco dinero, o no ruedo”. Pues bien, entonces no ruedes. No ruedes si ni siquiera vas a dar de alta en la seguridad social a personas que están trabajando una media de diez horas en tu película. Hacer una película es una carrera de fondo, pero no olvidemos que es una carrera en la que participan muchas personas con nombres y apellidos.

 

4) ¿Qué aporta en sus obras el paisaje femenino?

Por un lado, creo mucho en el protagonismo del paisaje natural, y en su asociación simbólica con los personajes de la historia. A la hora de construir un personaje –proceso que acaba con la elección del actor o de la actriz, y con la etapa de ensayos-, me gusta idear un universo de emociones, a las que siempre acabas refiriéndote en términos de color, apelando al conflicto entre contrarios desde los motivos figurativos de la mitología griega hasta los significados que van codificándose alrededor de imágenes o paisajes que eran desconocidos hasta hace unos años.

 

Resulta fundamental la visión de los impresionistas, de los fotógrafos del siglo XIX y de las primeras décadas del XX –que recogieron el testigo de los vedutistas del siglo XVIII-, o de pintores como Cezanne, que trasladaban su percepción del paisaje a sus naturalezas muertas. Al haber crecido en Almería, tengo predilección por el paisaje árido y salvaje, que además de resultar misteriosamente cinematográfico, entronca con el carácter más primitivo del ser humano.

 

 

El plató natural del desierto o del mar que envuelve a los parajes del Cabo de Gata ofrecen un espacio de representación en el que todo puede ocurrir, algo así como la tragedia griega o El Gran Teatro del Mundo de Calderón. Ha sido tierra de árabes, de piratas, de caciquismo y curanderos, de historias ancestrales ligadas a la crónica negra de un país sometido durante siglos al oscurantismo, y que ha dado lugar a sucesos que han sobrepasado nuestras fronteras, como el crimen de Níjar –que inspiró “Bodas de sangre” de Lorca o “Puñal de claveles” de Colombine- o el caso real del “hombre del saco”, que es la premisa de mi primer largometraje en preparación, “La mar desierta”. En él, la historia se desarrolla a través de la mirada de tres mujeres, tres madres ligadas a un paisaje que, desde su encierro interior, les ofrece las claves hacia la libertad en una época de terror y analfabetismo.

 

5) Describe el jardín de las Hespérides de Hércules.

Varios poetas griegos coincidieron en ubicar este jardín al sur de España, muy cerca del lugar donde nací. Se trata, por tanto, de un jardín inusual, o al menos muy distinto a la imagen que tenemos asociada con el jardín clasicista francés, o los bucólicos italianos y del Romanticismo inglés.

 

 

Plantea una escenografía a medio camino entre un cierto idealismo –inevitable por su carácter mitológico- y la influencia de una tierra salvaje, fronteriza. Hoy en día el espíritu de aquellas manzanas doradas capaces de facilitar la inmortalidad sobrevuela algunos rincones andaluces con una acusada herencia árabe, desde la Alameda de Sevilla,  el entorno de la Giralda y la Cádiz de Puerta de Tierra hacia dentro, hasta la serranía de Ronda, el parterre de la Alhambra, los Cármenes de Granada o la sierra de Gádor en Almería. Sobre todo en septiembre, la graduación tonal que la luz del atardecer confiere al paisaje y a la arquitectura, produce efectos dramáticos y parece resucitar la esencia de las Hespérides. Sin duda, son paisajes que inspiran a cualquiera que transite por ellos. 

Comentarios

Mariquina 21/01/2015 21:47 #5
Un escueto pero profundo recorrido por los mejores directores de cine, defendiendo la sinceridad y personalidad del autor. El diseñador de producción, una buena propuesta para mejorar la gestión del cine español, Viruega, haces mucha falta
ITirado 20/01/2015 10:59 #4
Magnífica entrevista llena de reflexiones y reseñas para seguir ahondando más. Saludos!
JB 19/01/2015 09:42 #3
Las reflexiones de Juan Francisco Viruega evidencian una libertad de pensamiento no muy habitual. El reconocimiento de la obra audiovisual como obra colectiva que precisa una unidad estética -las series televisivas más relevantes, a partir de la idea de "show runners" tienen muy en cuenta esto- y la necesidad de dejar de tutelar al espectador y fomentar su interés con obras complejas de lectura múltiple que inviten continuamente a la revisión me parecen cuestiones a tener en cuenta. Me interesa especialmente su idea del acercamiento emocional -intuitivo diría yo- a la imagen y al relato como experiencia de aprehensión de realidades complejas. No es necesario "comprender" una obra -en tanto que transcripción literaria- para inducir emociones, incluso reflexiones, en el espectador que ensanchen su visión de la realidad. Sin misterio no hay conocimiento nuevo, descubrimiento, solo revisión perpetua de lo mismo. Magnífica entrevista.
FIOREN. 18/01/2015 12:04 #2
Ciertamente, a o largo de la Historia del Arte han perdurado las obras de autores con riqueza iconológica, es decir aquéllas detrás de cuya iconografía o imagen formal se escondía un mensaje, ya fuera el pensamiento de su creador, la sutileza de una crítica social o la narración de una historia más compleja llena de matices, que junto a la habilidad del artista para establecer conexiones estéticas con el espectador, empatía, contribuyeron a la persistencia como memoria para la posteridad. Esa es la verdadera "grandeza" del artista interdisciplinar, que tiene Viruega, pero sobre todo, el titular de este blog por su elección de reseñas personales y peripecias vitales tan interesantes.
jfviruega 18/01/2015 10:44 #1
Eduardo, muchas gracias por el apoyo que nos ofreces a todos los que estamos empezando, prestándonos un rincón en tu blog para dejar registrada nuestra voz. Espero que podamos escribir juntos muy pronto, sería un honor para mí. Un abrazo fuerte.

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