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EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

Albano Hernández

Albano Hernández es un pintor escenoplástico, sus obras tienen las profundidades de los escenógrafos de los Ballets Rusos, le compararemos en breve con León Bakst; sus grandiosas visiones espaciales se ensamblan con sus parajes de soledad amena; se convierte en un anacoreta, en amante de Wagner y de los místicos, para revelar su retiro sombrío; ante todo, es el amante de desiertos, es creador de moradas de soledad, moradas verdes con cabañas azules, úteros arquitectónicos y cuevas de lectura –le fascina leer- que llevan a la gruta-taller.

El espacio escénico es privado, se ubica en un desierto suspendido en una montaña, ¿será el monte Parnaso? Mientras danza pintando, Albano necesita sumergirse en el desierto húmedo, escenario yermo y abstracto; como en los desiertos de san Jerónimo de Tiziano, Albano nos lleva a la contemplación alegórica del paisaje.

 

Políptico

 

1-¿Qué visión tiene de Ávila, de sus paisajes, de su luz? ¿Ve un hilo conductor entre el misticismo y su obra?

En Ávila tenemos el hado de comernos las sopas de ajo con misticismo aunque no sepamos coger la cuchara. Disfruto de toda la provincia con orgullo y pasión, los meses que trabajo en Ávila, procuro ir al estudio corriendo o en bici para aprovechar las primeras luces del alba y el silencio del paisaje. Pero sin lugar a dudas, mi desierto favorito de Ávila son sus noches frías y cerradas de invierno; pasear por cualquiera de nuestros municipios con el mercurio en negativo y en soledad es un lujo.

 

2-Al entrar en un museo, ¿busca un cuadro, una escultura, un itinerario?

 

El último que he pisado ha sido el Museo Egipcio de El Cairo ¡Afortunadamente no tuve que buscar nada! El museo hoy es una institución con unas funciones claras al que la gente acude en peregrinaje turístico y sacia su consumo “cultural”. Intento utilizar todos los espacios culturales que me rodean (museo, centro de arte, teatro, auditorio, galería…) como herramientas para aprender; a esto se suma la experiencia de la visita y el cóctel es bueno, pero en la mayoría de los casos el ciudadano contemporáneo acude a ratificar lo que ya conoce.

 

3-¿Cómo explicaría a los lectores los singulares contenidos del arte español?

 

Afortunadamente los artistas no nos dedicamos a hacer balances tan globales; y como sucede últimamente en todos los trabajos de investigación se está navegando hacia una mayor especificación. Sin embargo, sí me gustaría hacer alusión a nuestra tradición pictórica. Antes me preguntaba sobre museos, y en España tenemos una de las más importantes pinacotecas del mundo; el contenido de esta es muy complejo y abarca varios siglos, pero el continente llamado “cuadro” ha producido tal mella a lo largo de los años que, cuando se quiere hablar del arte último del siglo XX en España, la pintura, entendida en toda su expansión, aparece para abarcar cualquier contenido.

 

4-¿Ha encontrado su lugar en el mundo, el paraíso ideal? ¿Las islas contienen un paraíso?

 

Como para cualquier artista de taller, y yo lo soy, mi paraíso está en el estudio, esa es mi islita, mi pequeño desierto.

 

5- ¿Dónde están los colores y las texturas que quisiera destacar?

 

Los colores están en la retina y el cerebro del otro. Cuando creo una obra, lo hago con la fiel convicción de estar creando un objeto comunicativo. Si perdiera visión tendría que buscar los medios para llegar a transmitir mi discurso a otros de la misma manera que lo hago ahora, nunca me ha interesado crear para mí; cuando pinto o dibujo para mí lo hago de memoria, sin manchar papel.

 

6-Los cielos resultaron esenciales para Leonardo da Vinci, encontró un juego para desarrollar la imaginación de sus discípulos ¿Se identifica con la teoría de Leonardo?

 

Leí el Trattato della pittura con 17 años, en aquel momento para mí era la Biblia, hoy es el Antiguo Testamento. El juego de las formas en Leonardo, que también lo hacía con las manchas de los muros y paredes no es más que el juego del arte; y no sólo de las artes plásticas. En toda manifestación artística hay improvisación, juego e imaginación. Cuando comienzo una pieza sé lo que quiero contar y empiezo a poner color para buscar el mejor guiso, ahí comienza la danza.

 

7-La flores, los jardines, las aguas, … ¿tienen protagonismo en su obra?

 

Siempre, recuerdo que hace unos seis años, cuando realicé mi primera exposición en la Galería Alfama la sala se llenó de jardines y el catálogo acompañaba un texto de usted. Juntos hablábamos de hojas luminosas, mandorlas, ramas, meandros, ramilletes, máscaras, frutos y por supuesto, el ciprés. Hoy mis cuadros versan de jardines que nacen en el desierto, vergeles imposibles y cactáceas sagradas.

 

8-¿La Antropología se representa en su obra? ¿El Universo femenino tiene un papel esencial en su vida?

 

Me interesa la antropología aplicada a los espacios que habita y deshabita el ser humano y al uso que hace de ellos. Sociólogos como Marc Augé, Zygmunt Bauman o Gilles Lipovetsky; y escritores como Saramago, Coelho o Delibes prenden mecha e incitan a rascar en la cultura activa. Unas veces sus influencias se reflejan con más claridad en mis obras; otras ayudan a dibujar el camino.

 

En cuanto al universo femenino, creo que nacer a finales de los ochenta me ha hecho pensar en una igualdad natural que me crea dificultades para trabajar con temas de género, admiro a los compañeros de quinta que lo hacen.

 

9-Los creadores en la historia de la danza, han incorporado el círculo y la espiral a sus movimientos, en sus coreografía. ¿Cómo se manifiesta la Naturaleza en su proceso creativo?

 

Disfruto caminando por los desiertos, salgo a correr, subo a Gredos, viajo, escucho el silencio y pinto, pinto mucho; el proceso es trabajo y el trabajo es progreso. Aprendí a mover los colores en el campo, frente a campos de Castilla impactantes, David frente a Goliat en un duelo de color y entrega. La naturaleza siempre va a estar en mis cuadros, Juan Manuel Bonet dice que soy un pintor “de respiración ancha” haciendo referencia al carácter paisajístico y casi escenográfico de mis piezas; lo cual es un orgullo y una responsabilidad.

 

10- ¿Cómo plantearía un boceto para una escenografía sobre la Gruta del Centauro Quirón, para el ballet de Tetis?

 

Bajo un Monte Pelión de hayas gigantes, coronado por un reloj solar, flores, almendros y plantas medicinales para que Asclepio pueda curar al ganado. A la entrada y en el centro una gran llama evocadora de todas las artes; y dentro una gruta que como la casa de John Soane derroche sabiduría para Kirón. Y nosotros, el ojo que todo lo ve, ocupamos el trono de Dios, el espacio místico, la cámara en “Wege zu kraft und schonheit”.

Comentarios

marta 29/01/2013 22:46 #1
Impresionante, que grande

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