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De todo un poco…

Vidal Holgado

Los buitres comerán

No, no voy a referirme a esos fondos que están tan de actualidad comprándonos a precio de saldo hasta la ropa interior, me referiré a esos pájaros grandes y feos que se alimentan de carroña y que les estamos haciendo pasar más hambre que a un maestroescuela de los 50.
Hace aproximadamente ocho días, la Junta autorizó dejar cadáveres de animales en el campo para que los pobres buitres puedan comer, bienvenida sea la noticia porque supone una vuelta a la cordura después de los sinsentidos cometidos a raíz del invento de las vacas locas, con lo caro que resulta incinerar los cadáveres y lo que eso contamina cuando el proceso natural es mucho más barato menos contaminante y además evita los efectos de una interferencia en la cadena trófica que supone una bofetada a la madre naturaleza, que como sabia y poderosa que es acaba devolviéndonosla multiplicada considerablemente, los carroñeros se convierten en depredadores y nos comen los animales vivos y a alguno de nosotros al más mínimo descuido.


Si, el invento de la enfermedad de las vacas locas, que es verdad en un cinco por ciento, como mucho, y el resto se debe al efecto multiplicador realizado por los medios de comunicación, orquestado y pagado por lobbies poderosos que con tal de ganar dinero no respetan ni a su madre, sino ¿cómo es posible que en Inglaterra solo tengan unos ciento cincuenta casos de enfermedad en su variante humana si sabemos que cuando saltó la alarma ya se habían comido más de dos millones de vacas viejas, pellejas y locas?, si, porque los ingleses son tan aficionados como los americanos a las excelentes hamburguesas de vísceras y carnes de dudosa calidad, y que además casi la mitad de los casos aparecidos son de vegetarianos..


Habrá quien diga que soy un exagerado, pero no hace falta ser muy observador para darse cuenta de las jugadas, valen para todo, pero hay ejemplos muy claros, aparece la noticia de la defunción de un Sr. tras larga enfermedad y cuando ya se sabía que le quedaban quince días, pero eso sí, se le hace la autopsia y mira por donde resulta ser portador del virus de la gripe A, redactando la noticia de tal forma que parece ser la causa de la muerte, o esa otra del individuo que va con su moto por el paseo de la Habana y en un descuido se traga una farola pegándose tal leñazo que como resultado le queda la cabeza como una sandía lanzada desde un quinto, pero la misma, le hacen la autopsia y resulta portador del virus de la gripe A, pero señor mío, parece que quieren hacernos creer que iba a morir, o que ha muerto de la gripe cuando ha dejado la masa encefálica esparcida por el asfalto.


Estas campañas, bien dirigidas sirven para acojonar al personal y preparar el ambiente para que el político de turno, al que se le pasará una oferta para la compra de vacunas no la pueda rechazar, a la oferta se adjuntará un informe que dirá que se avecina una epidemia que afectará a tres millones de personas de las que podrían morir hasta trescientas mil, por muy seguro estés de que te hacen tragar un sapo, yo comprendo a quien toma la decisión, una persona mínimamente sensata siempre tiene que dejar un margen para la duda, y mira que si al final resulta que sucede solo la mitad de lo que refleja el informe pues se te ha caído el pelo, así que teniendo en cuenta que tiras con pólvora de rey y que puedes hacer méritos para que te reserven un puesto en algún consejo de administración cuando llegue el momento, aceptas que se gasten unos millones de euros en la compra de unas vacunas que no van a servir para nada, bueno sí, yo conozco a uno que se la puso y las pasó canutas quince días, le entraban hasta fiebrones, pero tampoco era cuestión de decirle que había hecho el canelo, no hubiera estado bien, cuando el carro se atasca todos sabemos por donde no había que pasar, además igual se libró de la gripe.


No se al final que pasó con las vacunas, si acabaron, como se oyó, en algún país africano para que las aprovecharan o hubo que pagar por destruirlas, probablemente lo segundo, y puede que lo tercero es que después de pagar por su destrucción acabaran en algún vertedero.


Se han fijado Vds. que desde hace tres años no nos anuncian la llegada de ninguna peste de las características de las mencionadas, será que ya no hay virus ni priones, o que con los recortes no hay dinero para comprar remedios y no hay negocio.


Podría ser también que la falta de presupuesto para incinerar los cadáveres de animales haya influido en la autorización para dejarlos en el campo, no creo que sea casualidad que coincida la autorización con los problemas de recogida en las granjas que manifiestan los ganaderos, igual es que se acaban las posibilidades de lucro. No hay mal que por bien no venga, al menos los buitres salen ganando.

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