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De todo un poco…

Vidal Holgado

Deportes de alto riesgo

Otra tragedia más en corto espacio de tiempo, me estoy refiriendo a la muerte de los dos excursionistas en el cañón de Wandrass y de la que se está haciendo un despliegue informativo que deja bajo mínimos el del accidente del avión de Germanwings, y tan poco afortunado que al final conseguirá poner en contra de los afectados a la opinión pública. Se han hecho manifestaciones e incluso acusaciones muy graves, algunas pueden comprenderse por la relación familiar o de amistad con los fallecidos, pero otras están bastante fuera de lugar, y en todo caso comprender no significa justificar, además la información es tan amplia, a veces tan confusa, con manifestaciones contradictorias, sin datos precisos, que al final no puedes hacerte una idea clara de lo que ha sucedido, y te queda la impresión de que si se buscan culpables a casi todos los implicados les puede tocar algo, incluidos a los fallecidos que han pagado con la vida.


Se ha dicho que eran expertos, en cuyo caso al preparar la expedición una de las preguntas que se habrán hecho es ¿si nos encontramos en un apuro, quien nos auxiliará?, y me parece que la respuesta a esa pregunta podría haber sido motivo más que suficiente para desistir de la aventura y buscarse otro lugar, pero o bien no se hicieron la pregunta o no tomaron en cuenta la respuesta y decidieron ser más valientes que nadie , temerarios diría yo dadas las características del lugar, y seguir adelante por su cuenta y riesgo, en fin, por eso no vamos a asegurar que no fueran expertos, ya se sabe que el mejor escribiente echa un borrón.


Lo de por su cuenta y riesgo, y no solo en este caso, significaría que si les pasa algo que se las arreglen como puedan, hay gente que así opina y lo manifiesta, pero eso no puede ser, en primer lugar hay que prestar toda la ayuda posible y a posteriori, si procede, depurar responsabilidades, con lo cual lo de por su cuenta y riesgo no existe, vistos los medios que se despliegan con motivo de algunos accidentes es razonable pensar que las aseguradoras no hacen frente a los gastos, y que muchas veces los tienen que soportar las arcas públicas, y en cuanto al riesgo que vamos a decir cuando ha habido veces en que los rescatadores han perdido la vida en el ejercicio de su labor.


Se señala también como culpable al Gobierno Marroquí que, vista la forma y el resultado del rescate, no cabe duda de que han actuado rematadamente mal, pero hay demasiadas opiniones a favor de que eso era de esperar, mejor hubiera sido que el guía, que aparentemente les dejó, se hubiera presentado en un puesto de la gendarmería y hubiera denunciado que había dejado en el barranco de Wandrass a tres españoles que en contra de su consejo habían decidido descender, y que inmediatamente se hubieran presentado los gendarmes y se los hubieran llevado a pasar la noche en el calabozo, ¿pero que hubiéramos dicho?, ¿a alguien se le hubiera ocurrido pensar y decir que los habían salvado la vida?.


Otro culpable, ¿cómo no?, el Gobierno Español, bueno ya se sabe lo partidarios que somos de culpar al gobierno, si llueve, como si no llueve, siempre la culpa del gobierno, pero siendo justos, en este caso no creo que tenga ninguna culpa ya que una vez conocida la situación ofreció todos los medios necesarios al Gobierno de Marruecos y este los rechazó, ya no podían hacer otra cosa que aceptar la decisión del gobierno de otra nación y que era de esperar, difícilmente alguien va a reconocer su incompetencia ante los demás, imaginemos, por poner un ejemplo, que se secuestra en Madrid a un grupo de ciudadanos norteamericanos, y que el gobierno de Estados Unidos ofrece sus negociadores, su policía y sus GEOS para resolver la situación, ¿cuál hubiera sido la respuesta?, claro, como vamos a comparar, nosotros no somos Marruecos, pero imaginemos también que el secuestro termina mal y que en Estados Unidos se le da la misma difusión que aquí se está dando a este caso, ¿qué creen que opinarían muchos americanos?, pues eso, las cosas no siempre son fáciles y la fatalidad juega sus cartas.


Al final, desgraciadamente, lo que tenemos son dos muertos, a cuyas familias debemos mostrar nuestras condolencias y apoyo, y pedir a quienes están pensando en demandas judiciales, que sean prudentes, no vaya a ser que terminemos en un conflicto diplomático innecesario, al que por cierto no ayuda a evitar el proceso de Ruz a marroquíes y que, una vez más, la fatalidad hace coincidir.

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