Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

Miliki y Hermida, dos genios de la televisión

Cada día se suceden infinidad de noticias relacionadas con el mundo de la televisión. En mi post de esta semana os podría hablar de que ‘Gran Hermano 14’ arrancará en febrero, de que Belén Esteban reaparecerá en el ‘Deluxe’ este próximo viernes, de que habrá más episodios de ‘Águila Roja’, ‘Isabel’ y ‘Gran Reserva’ o de que se ha cancelado el estreno de ‘Guasap’. Pero no lo voy a hacer. Este espacio que hoy me brinda Tribuna de Salamanca lo voy a emplear a elogiar a dos grandes de la televisión como son Emilio Aragón ‘Miliki’ y Jesús Hermida, personajes con los que he crecido y que han hecho historia en la pequeña pantalla.
Los dos han sido noticia en los últimos días. Eso sí, por razones bien dispares. El payaso más popular de la tele porque nos abandonaba hace unos días a los 83 años a causa de una neumonía, y el periodista Jesús Hermida porque ha sido galardonado esta pasada semana con el Premio Nacional de Televisión 2012.

Ambas noticias me producen igualmente una emoción bien distinta. De tristeza y melancolía al saber que ya nadie nos volverá a preguntar de la misma manera ‘¿Cómo están ustedes?’ ni escucharemos con su voz las canciones de ‘La gallina turuleta’, ‘Hola don Pepito’ o ‘Susanita tiene un ratón…’, y de alegría y satisfacción al enterarme del premio que se le ha concedido a uno de los periodistas más carismáticos de nuestro país y, para mí, el padre de los periodistas televisivos. Hay muchas personas que pasan por nuestra vida sin dejarnos huella, y no me refiero sólo a las más allegadas sino a las que también vemos por televisión. Nada más lejos de ello, Miliki y Hermida han conseguido desde hace muchos años colarse en nuestras casas y enamorarnos, cada uno a su manera.

A mis 29 años aún me asaltan recuerdos de mi niñez como cuando encendía la tele sólo para ver el espacio ‘Los payasos de la tele’ con Miliki, Gaby y Fofó o ‘Había una vez el circo’, programa que con los años me he enterado que alcanzó el primer lugar de audiencias. Al igual que Miliki estoy convencida de que hay que reírse para seguir vivos, como tampoco tengo la menor duda de que su legado quedará por generaciones y de que fue un artista polifacético que modernizó el espectáculo del circo.

Su muerte ha cerrado uno de los capítulos más importantes de la historia del circo en España pero siempre quedarán en nuestra memoria célebres frases como ‘Tengo un defecto en la nariz que es muy molesto, que me sucede igual en Vigo que en Madrid. No sé por qué cuando me pongo muy nervioso, me da un picor irresistible en la nariz. Cómo me pica la nariz, ya no lo puedo resistir…’. Descanse en paz, mi querido Miliki. Mejor noticia ha sido la que ha protagonizado el que fuera el primer corresponsal de Televisión Española en Nueva York. Así, el premio a Jesús Hermida no ha podido darse en mejor semana que en la que se ha celebrado el Día Mundial de la Televisión, como fue el pasado miércoles.

Para los que aún se muestren suspicaces con las virtudes de este medio, la ONU ha querido dejar bien claro que la televisión se ha constituido en un protagonista clave dentro del mundo de las comunicaciones por su influencia cada vez mayor en el proceso de adopción de decisiones, al haber sido los ojos del mundo en muchos conflictos y otras amenazas para la paz y la seguridad, así como por haber llamado la atención de toda la sociedad en importantes cuestiones económicas y sociales.

Desde luego, rubrico estas palabras. Quién no se acuerda de programas como ‘Crónica 3’, ‘Su turno’, ‘Con Hermida y Cía’ o ‘La imagen de tu vida’. Su trayectoria como periodista, creador y conductor de programas televisivos desde los inicios de la televisión pública ha sido intachable, así como su contribución al nacimiento y desarrollo de las televisiones privadas en España. Precisamente por todo esto se ha ganado este premio por unanimidad, como así reconoce el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Por su parte, él mismo ha reconocido que recientemente le han ofrecido hacer un programa de televisión de forma regular y ha dicho que no porque no quería andar más por los platós. Aunque me gustaría volver a verlo delante de la pantalla, me quedo con su frase: “Es mejor irse para que quizá te echen de menos que quedarte para que seguramente te echen de más”. Muy acertado. Felicidades, mi querido Hermida.


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