Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

Información prostituida

Una huelga general siempre tiene una dosis de fracaso. La del pasado 29 de marzo no iba a ser menos, tanto es así que pienso que tuvo más de fracaso que de éxito, aunque los sindicatos mayoritarios, con Méndez y Toxo a la cabeza, se empeñen en decir lo contrario. Y la califico de fracaso a tenor de que no ha conseguido su objetivo: que Rajoy modifique la reforma laboral. Entiendo que es tarea cuanto menos complicada hacer una valoración objetiva del respaldo ciudadano que tuvo, pero las cifras huelen cuando los sindicatos hablan de cerca de un 80 por ciento y el Gobierno rebaja los números al 17.

Pero lo que sí tengo claro es que la protagonista indiscutible de la jornada fue María Cristina Díaz, Directora General de Política Interior, que en cuestión de horas pasó del anonimato a convertirse en €˜trending topic€™ en Twitter por su peculiar estilo de recitar la información referente a la huelga, como si se tratase de un cuento infantil.

La televisión es lo que tiene. Es como el algodón: no engaña. Te hace la puñeta cuando estás nervioso y te deja en ridículo delante de miles de espectadores cuando tu tono de voz es ahogado y sin dinamismo por la falta de experiencia delante de las cámaras. No querría yo ponerme durante ese día ni en los posteriores por su discurso tan cuestionado en la piel de esta mujer que durante tres años fue portavoz de la conservadora Asociación Profesional para la Magistratura, un cargo que pocas tablas le ha dado a la hora de enfrentarse a un público.

Eso sí, valor le echó, pese a su peculiar oratoria, su estilismo y sus equivocaciones. Precisamente el valor que le faltó a quien debiera haber comparecido ante los medios. A mi juicio, una Soraya Sáenz de Santamaría que estuvo desaparecida durante toda la jornada. Aún me pregunto cómo al Gobierno de Rajoy se le ocurrió tal disparate.

En fin, que la huelga se saldó con un resultado irregular. Y es que aunque la gran industria y el transporte público, a excepción de los taxis, pararon, sus efectos fueron muy limitados en el comercio y en el sector servicios. Eso sí, los sindicatos han conseguido lo que querían. Por un lado, continuar siendo interlocutores válidos ante el Gobierno y, por otro, que la opinión pública les vea, aunque no con demasiada transparencia, como los representantes legítimos de buena parte de la población. Desde luego yo no me los creo dada su actitud pasiva durante muchos años con Zapatero y porque soy de las que pienso que en ocasiones se han arrimado al sol que más calienta. Vamos que prostituyen la información cuando les interesa.

Lo que no se puede cuestionar, porque los datos reales de audiencia están ahí, es que la huelga general del 29-M disparó el interés por los espacios informativos matinales, y para sorpresa en las dos privadas pequeñas: €˜Las mañanas de Cuatro€™ (8,8%), €˜Al rojo vivo€™ (7,9%), Noticias Cuatro 1 (12,8%) y La Sexta Noticias 14:00h (10,3%). Ya por la noche, en las temáticas TDT, el programa de Intereconomía €˜El gato al agua€™ firmó su máximo histórico con un 4,1% y más de 800.000 espectadores. Asimismo, el arranque de la huelga en las televisiones públicas fue masivo.

Ahora toca esperar, pero mucho me temo que esta huelga general no servirá para mucho, salvo para tener que arreglar los desperfectos ocasionados sobre todo por los disturbios que se produjeron en Cataluña por los llamados €˜antisistema€™ que se ríen del Gobierno cuanto quieren y que éste no hace nada para imponerles un severo castigo pese a tenerlos localizados.

!Manifiesta incompetencia! Asimismo, mucho me temo que aunque UGT y CCOO ven prematuro hablar de otra huelga general, ésta llegará. Y llegará como siempre para limpiar la imagen de los mismos.

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