Morante original

Caminos que recordar

José Luis Morante

NAVALSAUZ

Hay rutas transitadas por la afluencia turística del fin de semana y rutas que parecen el trazado rural de una senda inadvertida, en la que apenas hay sitio para el coche. Así sucede con el trayecto que une Navadijos y Hoyos de Miguel Muñoz, en el costado este de la Sierra de Gredos. En ese itinerario un ramal casi invisible permite acercarse hasta Navalsauz, otro de los pueblos serranos del alto Gredos.

Reduzco la velocidad a su mínima expresión porque a ambos lados de la carretera los piornos han extendido ramas y seguro que el asfalto no ha sido remozado en muchos años por lo que este itinerario tiene mucho de exploración. En un recodo del trazado me detengo para fotografíar el otoño en el valle del Alberche. La hondonada   extiende su horizonte hasta la Cueva del Maragato, en la carretera hacia Arenas de San Pedro, por el Puerto del Pico. Aparco en la cañada de las Erillas, donde se lleva a cabo una compleja repoblación de pinar; casi todas las lomas se han cavado en terrazas para abrir semilleros y se han despoblado de zarazas, juncales y piornos que casi ocupaban todo el sotobosque de la zona, dejando mínimos pastos para el ganado vacuno.

El piorno es la planta natural de toda la comarca, la que más resistencia ofrece al estiaje y la que pone la nota de color cuando sus amarillos dan ese contraste peculiar con las grandes lanchas de granito.

Las antiguas cercas se han convertido en mínimos pinares que poco a poco van avanzando hacia las estribaciones de la Sierra de Gredos y hasta el arranque de la antigua calzada romana, hacia el barranco de las cinco villas.

La pronunciada bajada hasta Navalsauz  se demora porque algunas vacas pastan con mansedumbre en el andén, sin que hagan gestos de apartarse, como si fuéramos nosotros los extraños que asolan su tranquilo pacer.


El elemento arquitectónico más llamativo de Navalsauz es la torre-companario del municipio. Enclavada en una base de piedra, tiene una escalera labrada, que asciende entre dos muros. Entre los dos se ubica la campana, dando al conjunto una peculiar fisonomía.

Buena parte del callejero está en rampa, como si el pueblo descendiera hacia la abierta ribera del río Alberche.

Navalsauz es una pedanía de San Martín del Pimpollar, con lo que apenas quedan servicios administrativos en el pueblo y ya no funciona la escuela. Como tantos pueblos abulenses languidece, a la espera de que el visitante ocasional encuentre en sus casas acogida y alguna razón sentimental que propicie el regreso.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: