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Blog José Ángel de Horna

Tribuna de Salamanca

Lo que vale es el conjunto

ÂżQue tienen en común un tulipán rojo, una verja de hierro, una cafetería hogareña y la piedra de Villamayor? A simple vista nada, pero si las consideramos a todas en un conjunto urbanístico/artístico (no el de monumentos ni obras de arte)€Ś pues en ese caso forman parte de la belleza, también cultural, de nuestra ciudad€Ś

€ŚHemos ido a Salamanca y hemos comido jamón de Guijuelo en la Plaza Mayor, hemos buscado la rana, subido al Ieronimus, pateado la calle Zamora, disfrutado de la Iglesia de San Marcos, visitado el DA2€Ś hasta aquí todo perfecto; estas y otras muchas cosas son las típicas que visitan los turistas que vienen de fuera. En el camino de todas ellas están las plazas, los jardines, los edificios, las tiendas€Ś

Cierto es que como salmantinos convivimos diariamente con los monumentos de nuestra ciudad pero cuando alguien nos visita, al igual que lo hacemos nosotros cuando vamos a otros lugares, se lleva una impresión general de nuestra ciudad, incluyendo el trato de sus gentes, la gastronomía y la opinión general de la visita/paseo.



En ese último aspecto es donde cada salmantino, cada viajero se €œencuentra€ con pequeños rincones/placeres que hacen que su estancias sea más agradable. También es verdad que de unos años a esta parte hemos mejorado mucho con la peatonalidad de las calles del centro o en el mantenimiento de los jardines, aunque en mi opinión, a la zona centro le sobra mucho granito y le faltan árboles y zonas verdes. Por otra parte, ahora da gusto entrar a la ciudad viniendo de Madrid/Santa Marta, aunque nos queda como asignatura pendiente la salida/entrada de Zamora. -!!!Por Dios que alguien haga algo ya!!!-

Personalmente, cuando viajo, soy de los que se entusiasman con los pequeños detalles de cada sitio. No se si es un defecto de nuestra generación, que ya lo hemos visto todo en Internet, o una manía mía, pero me encanta disfrutar de los pequeños rincones, callejuelas, parques, terraza, bares€Ś

€ŚPor eso agradezco mucho mas, cuando voy a otra ciudad que sus calles estén limpias, que los jardines estén cuidados€Ś Por supuesto visito los monumentos típicos de cada sitio, pero justo al lado, suele haber otro edificio antiguo de vecinos, un pequeño dintel o una puerta maravillosa que me cautiva y porqué no decirlo, esa pastelería o ese bar de los años setenta, cuyo dueño te recibe con un encanto especial.

Es en estos negocios familiares donde no despachan, €œatienden€ y aconsejan a sus clientes, como en muchos sitios de nuestra ciudad, como por ejemplo la pastelería de la plaza del poeta Iglesias, al lado de la Plaza Mayor, cerca de los antiguos Moga y Paulino€Ś -(esta no es mi ciudad, se la ha llevado la crisis)- donde todavía hoy te atienden cariñosamente, siempre con una sonrisa. Al final estos pequeños y adorables comercios también son los que te dejan un buen sabor de boca, y en este caso concreto, nunca mejor dicho.

ÂżY vosotros? Seguro que tenéis pequeños rincones que casi no queréis ni decir para que no pierdan la magia de ser eso, pequeños secretos de vuestra ciudad€Ś

Para más información sobre estos y otros muchos rincones: paséate por Salamanca, siempre es un placer

José Ángel de Horna Montero
Twitter: @ArtisticaMente7

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