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Blog Félix Oliva

Tribuna de Salamanca

Para todos los públicos

En este blog también vamos a tener tiempo para pruebas de producto, fundamentalmente de novedades absolutas como es el caso del coupé de la clase C de Mercedes-Benz. Hace solo unos pocos días que la marca dio a conocer toda la información referente a un modelo que entra dentro de la nueva estrategia de la marca de captar otra clientela más joven, pero manteniendo la tradicional de la firma de la estrella.

Lo va a hacer con una serie de nuevos modelos y con la posibilidad de probarlos en los concesionarios, ocasión que no se debe desperdiciar. Esta variante coupé de la berlina de la clase C es nueva en la oferta alemana y no viene a sustituir a ninguna.

Su antecesor, el CLC (más conocido como Sportcoupé en España, donde llegó a representar el 10% de las ventas) estaba enfocado a luchar en la categoría de los compactos y sus rivales había que buscarlos entre el Volvo C30, Volkswagen Scirocco o BMW Serie 1. De aquel coche no queda ni una sola pieza y cambian buena parte de sus cualidades, ya que si aquel era un deportivo bajito y poco habitable, el nuevo coupé mejora en todos los parámetros y se convierte en apto para todos los públicos que peleará directamente con BMW serie 3 coupé y Audi A5.


Cómo es

Mercedes-Benz le está dando un giro a su imagen con diseños más atrevidos, y este C Coupé está con el SLK en la punta de lanza. Estéticamente, es innegable su aire de familia con el C berlina, del que toma el frontal con la parrilla presidida por una gran estrella que el modelo mediano estrenó hace unos años en su versión Avantgarde, quizás el primer paso hacia la dinamización de la imagen de la marca.

Sus tres volúmenes recuperan una disposición abandonada en este tamaño desde que dejó de fabricarse el CLK, que realmente
es su referente. Sus dimensiones y líneas, con rasgos bien marcados, conforman un diseño bien proporcionado, que encuentra su personalidad con la caída del techo hacia una zaga contundente que emparenta también con la berlina de la que deriva. Su aspecto es deportivo, pero elegante, va a gustar a mucha gente.Dentro, lo que vemos es casi idéntico al de la berlina, es decir, muy bueno.

La terminación ha dado un salto no tanto en calidad de materiales, siempre a gran altura, sino en lo que lucen. Destacan los asientos deportivos, tapizados en mezcla cuero-tela trenzada en nuestra unidad de pruebas, con amplias regulaciones eléctricas. Hay buen sitio para cuatro personas, con algunos apuntes. Delante es fácil encontrar la posición, y tanto si optamos por ir un poco alto como si dejamos las regulaciones más bajas, iremos cómodos; pese a una altura reducida, nunca agobia ni nos vemos con la cabeza demasiado cerca del techo.

Pasar detrás no es difícil abatiendo los asientos y el panorama es igual, con asientos individuales muy deportivos y algo duros; solo si somos un poco altos, tocaremos con la cabeza en el techo, aunque no es demasiado molesto. El espacio para las piernas es el adecuado. Su volumen interior es casi equiparable al del clase E Coupé, todo un logro. El maletero es muy plano y aprovechable, declara 450 litros y es muy correcto para el pasaje que podemos llevar.

Cómo va

Nuestra unidad de pruebas es un 250 CDI con el paquete BlueEfficiency de medidas de ahorro de combustible, y también con paquete deportivo AMG, navegador con comandos por voz, cargador de DVD y disco duro, techo panorámico eléctrico, parktronic… Ronda los 56.000 euros en total. Este motor lo estrenó el C berlina hace un par de años y después se ha convertido en una de las mecánicas más demandadas en todos los modelos que la montan, que no son pocos, incluido los E y E Coupé; también lo será en este, porque es uno de los más equilibrados de la oferta a falta de un contacto con las nuevas mecánicas de gasolina.

Es un cuatro en línea de 2.143 cc y tiene 204 CV que se muestran contundentes o educados, según lo queramos, y que además tiene un sonido deportivo evocador y agradable. Esto es en buena parte mérito del cambio automático-secuencial de 7 velocidades, con tres programas (normal, económico y sport) que varían el comportamiento de todo el coche, pero sin renunciar nunca a unos modos exquisitos.

El coche se tiene perfectamente en toda circunstancia y en su modo económico las subidas de revoluciones y cambios de marcha se producen con gran suavidad; eso sí, en este modo el climatizador nos hace pasar un poco de calor, aunque es totalmente regulable y efectivo. Con un pulsador pasamos a modo sport y aquí la aguja sube más arriba, las marchas se enlazan con más premura y todo se endurece un poco; en este modo la suspensión es más firme y se nota, pero sin llegar a ser incómoda nunca. En todo momento, el cambio gestiona reducciones de marcha cuando cae el régimen, así que siempre tendremos respuesta.

Y todo, con unos consumos y emisiones bajos: paga un 4,75% de impuesto de matriculación y homologa 4,9 l/100 km con ruedas estándar, 5,3 con las más grandes, que no está nada mal.

Lo mejor


Cambio automático de 7 velocidades: merece la pena

Estética: deportiva y elegante a la vez

Consumos: reducidos incluso con ruedas grandes



Lo peor

Atrás, espacio ajustado al techo y asientos un poco duros

Opciones muy atractivas, pero que disparan el precio

Versiones            cc      CV      consumo      precio

C180 BE           1.796   156     6,5/7,3      36.700


C250 BE           1.796   204     6,5/7,0      44.000

C350 BE           3.498   306     6,8/7,0      50.600

C 63 AMG         6.208    457     12,0          81.100

C 220 CDI BE   2.143   170    4,4/5,1       38.700

C 250 CDI BE   2.143   204    4,9/5,3        43.000

 


  • Félix Oliva es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Pontificia de Salamanca. Especialista en motor y actual redactor en El Adelanto.

     


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