E roberts 80x111 original

Amuletos contra el desastre

Laura Emily Roberts

Encuentro de novelistas en Ávila (II)

En la úlima columna os prometí una entrevista con los artífices del I Encuentro de novelistas en Ávila. Desde la curiosidad personal y literaria como escritora abulense, se me ha ocurrido hacerles estas preguntas. También os recomiendo que le echéis un vistazo a Ávila Abierta (http://www.avilabierta.com/), un portal cultural con noticias, contenidos y concursos de la ciudad. Espero que disfrutéis de la entrevista y acudáis al evento.


¿Cómo surgió esta idea de crear el Encuentro?
Cristóbal: La idea surgió de César Díez, que ha participado en algo similar organizado por la editorial para la que publica, Éride, en Valladolid. Nos lo propuso a Alfredo y a mí, y enseguida nos entusiasmamos con ello. Juntos hemos hecho partícipes a otros escritores, librerías, periodistas, editoriales y críticos, encontrando siempre una respuesta muy positiva.
Alfredo: Nace de una idea de César Díez, que tuvo una experiencia similar en Valladolid.
 César: Tras participar en el encuentro nacional de escritores de Valladolid promovido por Éride Ediciones, me pregunté porque no podríamos organizar algo igual en Ávila.  Necesitamos despertar la novela en Ávila y no basta con ser meros espectadores, aplaudiendo o criticando lo que se hace o no se hace;  tenemos que convertirnos en parte activa.   Lo hablamos entre los tres y a todos nos encantó la idea. Nos pusimos manos a la obra y aquí estamos.

 

¿Qué objetivos se pretenden cumplir?
Cristóbal: Se trata de un encuentro de novelistas y, en esencia, pretendemos tomar contacto entre nosotros para compartir experiencias. Somos gentes inquietas que hemos decidido tomarnos en serio la narrativa e intentamos abrirnos hueco en el difícil mundo de la publicación de nuestras obras. Pero sabemos que un novelista no es un “ente” aislado; necesita de otros sectores sociales, entre los que están los periodistas, las editoriales, las librerías, los críticos y, sobre todo, el público, lector potencial, al que pretendemos darnos a conocer y romper el techo de cristal que nos separa.


Alfredo: El más importante de todos es dar a conocer al público abulense que hay escritores locales que también tienen algo que decir en este difícil mundo de las letras, sin olvidar que es una manera de intentar acercar al lector y al autor, algo que siempre redundará en beneficio de la literatura.


César: Principalmente queremos aunar fuerzas e implicar a todas las partes que conforman el mundo novelístico en Ávila.  Me ha sorprendido mucho que individualmente todo el mundo  tenga las mismas “quejas” y las mismas “ganas”, pero al final hagan la guerra por su cuenta o simplemente, se queden dormidos.  Por eso hemos decidido contar con representantes de los medios, editoriales, blogs literarios, libreros, políticos y por supuesto escritores, para intentar remar todos en la misma dirección  desde diferentes ángulos.

 

¿Por qué habéis escogido el género de la novela?
Cristóbal: Hacemos un encuentro de novelistas porque es el género en el que estamos publicando los tres organizadores nuestras primeras obras y consideramos que los otros géneros son lo suficientemente diferentes como para hacer una convocatoria tan sectorial. En mi caso también escribo relatos y poesía, aunque lo que más me gusta es la novela, ya que me da la oportunidad de crear mundos imaginados, con cuya complejidad puedo jugar para transmitir mis pensamientos sobre la vida en general. Además, es lo que más me divierte a la hora de escribir, ya que disfruto según van tomando cuerpo las tramas que he imaginado con anterioridad, comprobando cómo va creciendo poco a poco el relato, como si de un hijo se tratara.


Alfredo: Intuyo que si el encuentro hablase de escritores sin más, todo podría ser mucho más complejo.


César: Es el género en el que nos movemos, pero, además, entendemos que es el más atractivo para el “lector potencial”, ese que no lee habitualmente.  En la última década, los principales éxitos en cine o series nacen de novelas  (El Señor de los anillos, Harry Potter, Los juegos del hambre, Los pilares de la tierra...) y creemos que realmente se puede hacer partícipe a muchas más personas de este modo.

 

Desde mi experiencia propia cuando estudiaba en Ávila hace algunos años, la literatura era despreciada por la mayoría jóvenes hasta el punto de que era mejor que hicieras cualquier otra cosa que leer o escribir. No sucedía lo mismo con otras artes (pintura, música) o deportes.

 

¿A qué creéis que se debe este rechazo? ¿Cómo creéis que se podría acercar la literatura a los jóvenes, o, al menos, crear un espacio para los que ya disfrutan de ella?


Cristóbal: Debe ser algo generacional, porque en mi época, casi prehistórica, la literatura era algo muy importante. Nos hacían leer a los clásicos y yo los admiraba. Puedo entender que en tu generación, con la predominancia de los medios audiovisuales, la televisión, videojuegos o las redes sociales de Internet, la forma de ver el entretenimiento ha cambiado. Los deportes os interesan porque es una forma de descansar de actividades más sedentarias. La lectura, por otro lado, requiere un periodo de aprendizaje que hace trabajoso “entrar” en un libro para entender la historia. Comprendo que tener al alcance de la mano una alternativa más fácil y cómoda genera un hándicap para la lectura. La única solución es procurar que los jóvenes tengan un aprendizaje gratificante, no forzándoles a lecturas difíciles, sino orientándoles a aquello con lo que obtengan más satisfacción. Ellos mismos se darán cuenta, cuando su lectura sea fluida, de que tienen un universo de temas para divertirse y crecer espiritualmente.


Alfredo: Es difícil contestar con concreción a esta pregunta. La literatura es algo que debe mamarse en la escuela, acercarse a ella tiene mucho que ver con las enseñanzas escolares, y a partir de ahí se habrá logrado un interés real por parte de los jóvenes. Leer, si te enseñan, es descubrir un mundo nuevo y abrirte al conocimiento.


César: Pienso sinceramente que el sistema educativo actual hace que la escritura y la literatura se conviertan en una obligación y ahí nace el problema.  Igual que muy poca gente pasa el tiempo haciendo logaritmos o leyendo biología, se ha metido la literatura en este saco. La gente tiene que leer, sí, pero tiene que leer lo que le apetezca y lo que le haga sentir.  En la vida hay épocas para leer clásicos, obras profundas, novelas más comerciales… Hay que leer, eso es todo. A mí me hubiera encantado que en el colegio con 13 años me hubieran invitado a leer El Hobbit en lugar de la Celestina, porque realmente me habría motivado. La Celestina, obviamente hay que conocerla, pero no es la vía para enganchar a un adolescente o joven.

 

¿Qué opináis de la escena literaria abulense?
Cristóbal: Creo que es brillante y numerosa. Hay un importante grupo de poetas (José Pulido, José María Muñoz Quirós, Ovidio Pérez, Carlos Reviejo, Miguel Velayos… y me dejo decenas por nombrar) muy dispares entre sí. Tenemos a un decano novelista, Jiménez Lozano, y una larguísima lista de escritores nuevos, entre los que nos encontramos nosotros mismos, los cinco abulenses que participamos en el encuentro, y muchos más que están publicando sus primeras obras, o que aún no lo han hecho, y de los que no quiero hacer relación por no ser injusto con los que olvide. Esperemos que puedan protagonizar próximas ediciones de nuestro encuentro.


Alfredo: Como escritor novel que soy, a pesar de mis años, mis primeros contactos con la literatura, y la cultura de forma directa, están siendo éstos. Ahora voy conociendo que algo se mueve en Ávila desde el punto de vista de la literatura. Obviamente conozco a grandes escritores abulenses de géneros distintos, pero nunca tuve relación con este mundo hasta que publiqué mi primer libro.


César: En el ámbito de la novela, creo que la falta de unión hace que exista pero no se note.  He podido leer las obras de la mayoría de los participantes en el encuentro y no tienen nada que envidiar a los títulos que vemos en las grandes librerías (obviamente, para gustos los colores).  Necesitamos creer en nosotros y colaborar. No es normal que nuestros títulos estén en la Casa del Libro o El Corte Inglés y no los encontremos en muchas librerías de Ávila, o los tengan guardados en el cajón. Nos hemos encontrado muchas puertas cerradas:  por ejemplo, cuando viene un escritor foráneo, la repercusión es mucho mayor a nivel de la ciudad.


 
¿Qué caminos está siguiendo o podría seguir para estar más presente en la agenda cultural de la ciudad?

Cristóbal: Tenemos la suerte de contar en las instituciones más cercanas con gente que es muy activa, que promueven continuamente encuentros culturales y dan todo tipo de facilidades a quienes tienen una iniciativa. Ahí están, por ejemplo, el Ayuntamiento, la Fundación Caja de Ávila, o asociaciones culturales, como Ávila Abierta, a la que pertenezco.


Alfredo: Eventos como éste abren puertas a los escritores abulenses, y si el Ayuntamiento sigue colaborando, se pueden hacer varias presentaciones por las diferentes bibliotecas Municipales, y, por supuesto, movernos en colectivos como las asociaciones de vecinos para presentar nuestros trabajos.


César: Actualmente, gracias a la Concejalía de Cultura, asociaciones culturales o a particulares como Librería Letras, siempre hay algún evento en Ávila y es de agradecer.  Pero creemos que queda mucho camino por recorrer; no podemos ser conformistas.  Nuestro siguiente paso será la creación de una asociación de novelistas,  que nos permitirá seguir alimentando este tipo de actos. 


 
¿Qué puede ofrecer esta ciudad que no pueda hacerlo otra?
Cristóbal: Supongo que Ávila no puede ofrecer nada que no pueda ofrecer otra ciudad, ya que el patrimonio artístico y monumental no dice nada, si no se le da vida. Lo que nos diferencia es que Ávila tiene una población muy participativa, que lo está demostrando continuamente con la asistencia masiva a muchos eventos que se están programando diariamente, dándose muchas coincidencias de agenda entre diversos actos culturales, con la sorpresa de que generalmente todos están llenos.


Alfredo: Ávila es nuestra ciudad, nuestra patria chica, y eso hace que al ser una ciudad pequeña se nos conozca aunque sea simplemente de vista. Eso invita a la curiosidad en muchos casos, y de ahí a que puedan leer tu obra ya queda un poquito menos. En otras ciudades nuestros nombres dicen poco, excepto quizá el de César que se mueve mucho y bien por círculos culturales de otras ciudades a través de su editorial.


César: El hecho de ser una ciudad pequeña facilita en mucho nuestro camino. Si nos organizamos un poco, vamos varios pasos por delante que en otros lugares más grandes. Nos conocemos todos y todo es más accesible.  Es más fácil llegar a los medios de comunicación, conocer al resto de escritores, tratar con el ayuntamiento, promocionarte… Por nuestra parte no va a quedar.


 
¿Celebraréis otro encuentro al año que viene?
Cristóbal: Esa es la idea, pero habrá que esperar la respuesta de los abulenses y ver si es algo que les interesa. Por nuestra parte haremos todo lo posible para que sea un éxito.
Alfredo: Cómo es lógico dependerá del resultado y de la aceptación que tenga el mismo en los medios, en los lectores, y en el público en general.


César: Si el público responde, nosotros seguiremos adelante e intentando que cada año sea más potente.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: