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¡Al abordaje!

Alejandro González Bueno

Dimitri es un nombre ruso

En los últimos tiempos la inventiva colectiva ha acuñado la irónica afirmación de que los políticos piensan que dimitir es un nombre ruso. Es normal por otra parte que los ciudadanos pensemos eso pues durante mucho tiempo asistimos a las más variopintas formas de aferrarse al cargo sin ser merecedor de ello.

Ayer asistí, atónito, a un hecho que pocas veces tiene lugar en nuestro país, la dimisión de un cargo político, concretamente el número uno de Izquierda Unida en las últimas elecciones europeas, Willy Meyer. La dimisión tiene lugar porque los españolitos nos hemos enterado de que estaba en el grupo de eurodiputados que tenían un fondo de pensiones privado nutrido en parte con fondos públicos en una SICAV domiciliada en Luxemburgo. Casi nada.

 

Entre los participantes de esta SICAV nos encontramos con una única dimisión, la de Willy Meyer. Una dimisión que deja dudas, ¿ha dimitido por participar en un tejemaneje económico como el de la SICAV o dimite porque nos hemos enterado? ¿Va a quedarse con el dinero del plan de pensiones o lo va a donar? ¿Este señor era el que daba lecciones de marxismo durante la campaña electoral europea o lo he soñado? Misterios sin resolver.

 

Sin embargo, sus compañeros de plan de pensiones; la regeneradora Rosa Díez, Elena Valenciano y el popular Arias Cañete no dicen ni mú. Bueno, mú si han dicho, porque decir como Valenciano y Díez que ellas tenían el plan de pensiones desde hace años sin querer, sin saber y sin entender, es más bien argumento de vaca que de un ser racional. Es curioso que quien más pide ejemplaridad más la necesite.

 

Hace unas semanas mostraba mi perplejidad ante la manera de aferrarse al sillón que tenía Magdalena Álvarez, imputada en el caso de los ERES y receptora de un generoso sueldo de más de 25.000 Euros mensuales de nada como Vicepresidenta del Banco de Inversiones Europeo. Pues ayer dimitió. No aplaudamos aún. No ha sido un caso de dignidad porque según dijo la susodicha no se va por estar imputada sino por presiones del Gobierno español. Asimismo, parece ser que aún dejando el cargo va a seguir cobrando 10.000 Euros de pensión/sueldo por su cara bonita. Así dimite hasta el Dioni.

 

Pero aunque en esta semana han dimitido dos políticos no debe ser motivo de alegría sino de decepción ya que son pocos comparando con los que deberían hacerlo, entre otros la mitad del Tribunal de Cuentas, enchufados y enchufadores, los cargos sindicales de UGT-A que no han sabido controlar la financiación de su partido y todos aquellos que salen riéndose de nosotros día tras día en televisiones, radios y periódicos. Quizás dimitir no sea un nombre ruso pero por lo visto tampoco es una consecuencia de las malas prácticas en política.

Comentarios

javigbueno 13/08/2014 21:24 #2
Muy bueno. Enhorabuena por tu trabajo. He disfrutafo mucho leyendo tus "columnas"
Atónito 26/06/2014 12:16 #1
Dimitir es un nombre ruso y Pepe es un nombre español: Igual estabas pensando en decir esto http://www.elperiodico.com/es/noticias/al-contrataque/dimitir-nombre-ruso-por-jordi-evole-2293237

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