Silueta original

Abriendo alamedas

Hugo Crespo

Esperando a los bárbaros

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Fiar toda posibilidad de cambio a unas elecciones es un error, pero quedarse al margen de los espacios de convergencia es un suicidio. El potencial de estos espacios y su tarea es construir de abajo arriba los mimbres necesarios para la transformación de nuestro país.

            Como en el poema de Cavafis, una parte de la sociedad española está esperando a que lleguen los bárbaros. Lo pudimos ver este fin de semana en Madrid en la manifestación reconvertida en concentración convocada por Podemos; fue un éxito para Podemos y da el pistoletazo de salida al ciclo electoral que tenemos por delante en este 2015. La gente tiene ganas de cambio, y de momento ese cambio lo fían a un todo o nada en la elecciones generales.

 

            La victoria de Syriza en las elecciones generales ha confirmado lo que casi todas las encuestas venían señalando desde hace tiempo, especialmente desde la victoria de Syriza en las anteriores elecciones, las europeas de mayo. Es el mismo clima que vivimos en España desde hace unos meses, donde algunas encuestas dan a Podemos ganador de las elecciones generales. Parece que, como en Grecia, sólo queda esperar e ir a votar el día señalado.

 

            Es el cambio social, la disputa por la hegemonía cultural y política al adversario, lo que posibilitará un cambio político en nuestro país, y ese cambio empieza por abajo. Afortunadamente, ese cambio se está produciendo. Los distintos procesos de confluencia que se dan en España, construidos desde lo local para ir subiendo a otros niveles, con avances y retrocesos, van cuajando a lo largo y ancho de nuestro país. En un escenario político complejo y difícil de gestionar, serán esas redes y ese tejido asociativo el germen del cambio y su sustento.

 

            Si pensar que todo se arregla votando en unas elecciones es un error, quedarse fuera de los espacios de convergencia que tienen la capacidad para construir una mayoría social y política de cambio es un suicidio. Primar como priman algunos la táctica a la estrategia o, peor aún, los sillones y las poltronas a la unidad popular, no tiene perdón ninguno. Y tampoco va a ser olvidado. Nuestro pueblo espera a los bárbaros, no a Godot

Comentarios

Hannah Arendt 04/02/2015 12:31 #1
Muy buen artículo, aunque yo puntualizaría que debemos tener mucho cuidado para que la construcción de abajo a arriba busque horizontalizar ese 'arriba' y hacer a la sociedad civil partícipe, o tendremos lo de siempre: partido bolchevique en vez de soviets, robespierre en vez de asambleas, democracia representativa en vez de juntas ciudadanas.

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