Silueta juliocesar original

A mí que me registren

Julio César Izquierdo

A unos pocos, sin más

A los que dicen que por estos pagos no se puede hacer nada, a los que se creen en posesión de la verdad absoluta, a los que vienen cuatro días y sientan cátedra, a los que no lo ven bien y se tornan miopes por la espalda.

A los paracaidistas sin motor de sonrisa atribulada, a los que niegan la evidencia y se erigen en salvadores sin comunicado ni palabra, a los que están cansados y no ceden el testigo, a los que están de vuelta pero se encaraman y se convierten en gallitos del corral, a los que caminan hacia atrás y afirman que prosperamos, a los que siempre  dicen que sí pero luego no mueven un hilo, a los que presumen de equilibrio en balanzas viejas, a los que dicen que en nuestra tierra nunca se avanzó pero no construyen, a los que se les llena la boca hablando de desarrollo rural desde el asfalto más negruzco, a los que asoman para dar lecciones sin clase, a los que se movieron por una causa y no por todas, a los que nunca más se supo, a los que nos representan desde la lejanía, a los que dicen ser portavoces de tantos, a los que aparcan las decisiones esperando que escampe, a los que afirman que es de noche a las cuatro de la tarde, a los que critican desde el inmovilismo, a los que aseguran que son expertos de los suyo sin mostrar su habilidades, a los que van a por uvas o transitan por los cerros de Úbeda, a los que quieren que comulguemos con ruedas de molino, a los que nos siguen viendo como castellanos de antaño, a los que son incapaces de separar el grano de la paja, a los se arriman al sol que más calienta, a los que te dan la razón como a los locos, a los que alientan la discordia sorda, a los que fueron a preguntar pero no se acuerdan de qué pasó, a los que abrieron o cerraron las puertas sin preguntar qué pasaba, a los que pasaron de largo o se pasaron de listos, a los que no dicen nada o tienen el pico muy largo, a los que siempre quieren quedar bien sin mojarse ni tomar partido, a los que no se sabe muy bien qué posición eligieron, a los que no predicaban con el ejemplo o tomaron como ejemplo lo que  aquí no servía, a los que parece que todo les acomoda, a los que no aprietan para conseguir los objetivos loables del común, a los que chirrían entre dientes.

 

A todos ellos, simplemente, no.   

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